Vientos de cambio llegan a la sede central de Uber y vienen de la mano de su CEO, ya no tan nuevo. Dara Khosrowshahi ha marcado un antes y un después en el curso de la compañía. Más conciliador con todos los problemas que Uber ha generado desde su nacimiento allá por 2009 y, más especialmente, con los que tuvieron origen en 2017. Ya comentaba el líder de la compañía en una conferencia en Munich que, efectivamente, "las cosas en Uber se hicieron realmente mal". Era el momento de hacer lo correcto.

Dara Khosrowshahi: «Las cosas en Uber se hicieron mal, ahora intentamos hacer lo correcto»

Su batalla legal contra Alphabet por el caso del supuesto robo de documentos sobre el sistema LIDAR de Waymo para la compañía de camiones de Uber, Otto, fue uno de los primeros escollos para la tecnológica en 2018. Culminado en un acuerdo multimillonario, Dara pudo salvar ese primer bache. Con otros tantos sobre la mesa, ahora se presenta la cuestión de los ingresos y, mucho más importante, las pérdidas de que ha sufrido la entidad durante 2017. 4.500 millones de dólares que se fueron por el desagüe y que no tiene pinta de cambiar para el total del próximo año. Precisamente de esta cuestión ha hablado el CEO en la Conferencia de Tecnología e Internet de Goldman Sachs en San Francisco: "se puede cambiar el sistema para hacer que este negocio sea rentable, pero sacrificaría el crecimiento y la innovación". Lo que está claro es que Uber, y que lo tengan claro sus inversores, seguirá incurriendo en pérdidas de aquí a un tiempo. Independientemente de lo su posible salida a bolsa durante 2019. Todo un marco que ha posicionado a la compañía en "una perspectiva muy negativa para la opinión pública desde hace año", confirmaba el CEO en la conferencia y en declaraciones recogidas por Techcrunch.

En su plan de negocio sigue estando la apertura de nuevos mercados como uno de los objetivos principales de la compañía, estando Asia como uno de sus focos más importantes a futuro. El hecho de haber perdido la partida el China no les supone ningún daño, de momento, después de que en verano de 2016 anunciasen su fusión con Didi, su par local.

Mientras, en España...

Las cuestiones legales de la compañía contra Fedetaxi y Uber, sumando a Cafiby a la lista, y a la inversa parece no tener fin. El recurso presentado por la gremial de taxis ante el Tribunal Supremo ha obligado a ambas compañías a presentar sus ingresos en el marco del intento de la CMNC de bloquear la modificación del ROTT. En el caso de Cabify, se estima que su cifra de negocio creció de 4,9 millones a 5,4 millones en los dos últimos años llegando a los 820.000 clientes aproximadamente. Uber, por su lado, llegó a más de 250 millones de euros en cifra de negocio y 1,2 millones de usuarios durante 2017.