Se presentaba a finales de 2016 en el XXX Encuentro de Telecomunicaciones y Economía Digital de Santander. No tenía nombre y nadie se lo esperaba, tanto así que hubo que hacer mil y una rectificaciones para aclarar algo que no estaba preparado.

Jose María Álvarez-Pallete, CEO de Telefónica, hablaba de algo que tenía todos los tintes de ser la nueva herramienta para controlar, vender y limitar los datos de los usuarios respecto a las diferentes OTTs. O lo que es lo mismo, ¿acaso Movistar empezaría a cobrar por dejar usar WhatsApp o Google?¿Les empezaría cobrar a ellos por dejarles usar sus líneas? Todo fue sinónimo de un gran pánico por parte de los usuarios que abría una herida que se creía ya cerrada: la lucha de las telecos por acabar con las empresas de internet. Telefónica se vio en la tesitura de tener que dar explicaciones y aclarar, más o menos, el concepto. De ahí se supo que el nuevo producto de la teleoperadora se llamaría "La Cuarta Plataforma" y que nada tenía que ver con la venta de datos a terceros para sacar beneficio propio. No tenía nada que ver con la limitación del uso de las diferentes OTTs y sí se relacionaba con la intención de Telefónica de adentrarse en el mundo del big data de la mano de su Chief Data Officer Chema Alonso.

No se volvió a saber de la cuestión hasta el Mobile World Congress de 2017. Era de suponer que la Cuarta Plataforma sería el producto estrella de Telefónica para el curso del año pasado. Se podría saber, por fin, cuál era el objetivo y las intenciones de lo que ellos llamaban "el futuro de la teleoperadora". Dicho y hecho. El MWC supuso el centro para presentar si idea al mundo.

Para ello debieron explicar, de forma previa, qué no era la Cuarta Plataforma. Efectivamente no era un sistema de control. Pero sí era una suerte de sistema capaz de analizar los datos de clientes, decirnos lo que el mundo sabe de nosotros y que el propio usuario pueda decidir qué hacer con esa información. De forma simultánea se presentaba Aura, el motor cognitivo dotado de inteligencia artificial, que serviría de cara visible para esa famosa plataforma. Una forma de hacer visible toda la información técnica que, de otra forma, sería altamente incomprensible.

Ahora bien. Toda esta teoría dejaba abiertos muchos frentes y demasiadas preguntas e incógnitas que, de volverse a ver en el MWC 2018, se deberían despejar.

¿Cuál es verdadero modelo de negocio?

La venta de redes, sistemas y contenidos (en este caso de televisión en un intento de parecerse aún más a las todopoderosas plataformas de streaming) tienen un proceso claro para la compañía. Y, por lo tanto, de ingresos. Sus tres primeras plataformas no necesitan de explicación, pero la cuarta claramente sí.

El despliegue técnico que requiere el proyecto personal de Chema Alonso no puede venir sin un futuro financiero solvente. Decía el hacker de la compañía durante el MWC que la idea era que "los usuarios estuviesen contentos y se quedasen". Bueno, no todo es mantener a los usuarios...

Una de las ideas más plausibles y que se encerraba bajo el lema de "dejar de regalar tus datos personales", es que si Google, Facebook y compañía están ganando millones con información que, habiendo aceptado las condiciones de uso, cedemos. Acaso no sería el momento de Telefónica para empezar a lucrarse con eso que ahora todo el mundo tiene en boca: el big data. Si ellos llevan haciéndolo desde hace años, ¿por qué ellos no?

Se comentaba que existían acuerdos económicos con terceros, no se sabe exactamente quiénes, pero tampoco qué tipo de contratos, condiciones y efectos sobre terceros: los propios usuarios. Tampoco está clara la forma de interactuar por parte de los clientes y si su actividad tendría un reflejo en descuentos en la factura y otras actividades.

José María Álvarez-Pallete (Presidente, Telefónica S.A.)

¿Cuándo?

Los primeros pasos de la Cuarta Plataforma se encuentran durante la conferencia de Santander. Meses después, durante el Mobile World Congress, se hacía la presentación oficial.

Casi 12 meses después Aura o la Cuarta Plataforma siguen siendo ideas virtuales alejadas de la vida de los usuarios. Un año era el tiempo que se ponía la teleco para madurar el producto y ponerlo en los smartphones de sus clientes en sus diferentes geografías. El tiempo ha pasado y, no sólo no se puede usar, tampoco existe ninguna promoción al respecto que de la idea de que su llegada está cerca.

Se esperaba para España, Alemania, Reino Unido, Brasil, Argentina y Chile durante las primeras semanas de 2018 y, salvo novedades de último momento, no hay cambios.

¿Cómo se llegará a los usuarios?

Con más de 40 millones de clientes en el mundo, de todo tipo de edades y condición, llegar a todos ellos supone un gran esfuerzo por parte de la compañía. ¿Cómo explicar Aura a un grupo de clientes que desconoce cuestiones más simples como la importancia de los datos?¿Cómo llegas a ese grupo de población desconectada de la vida tecnológica?