Actualmente Bexsero es la única vacuna disponible en la Unión Europea que protege frente a la meningitis B, el serotipo más habitual en el viejo continente. La enfermedad, causada por la bacteria Neisseria meningitidis —conocida también como meningococo—, es poco frecuente, aunque puede ocasionar secuelas importantes e incluso conducir al fallecimiento de los afectados en un 10% de los casos. En los últimos tiempos, a pesar de que la vacuna no estaba financiada por la Sanidad pública, muchos facultativos —incluida la Asociación Española de Pediatría— recomendaban su administración, lo que generó largas listas de espera. El Gobierno, por su parte, justificó la no inclusión de Bexsero en el calendario vacunal por la situación epidemiológica actual, aunque este fármaco puede prevenir una enfermedad infecciosa poco habitual que puede dejar graves secuelas, de acuerdo con la pediatra Lucía Galán.

GSK, la compañía farmacéutica que fabrica Bexsero, ha decidido priorizar el mercado español ante la gran demanda que ha generado la vacuna contra la meningitis B. "Según nuestras estimaciones tenemos dosis suficientes para cubrir todas las peticiones de las familias que quieren vacunar a sus hijos", afirma Pilar García Corbeira, directora médica del laboratorio, en declaraciones al diario El País. GSK niega que hubiera un problema de desabastecimiento y achaca la falta de Bexsero en las farmacias a "que la demanda en España creció a un ritmo sin precedentes desde que se permitió su venta". No obstante, el Consejo General de Farmacéuticos sí incluyó a la vacuna contra la meningitis en su listado de medicamentos con problemas de suministro.

La medida tomada por GSK España llega después de que la farmacéutica asegurase que recibiría nuevas dosis a finales de 2017, según informó la Fundación Civio a través de su proyecto Medicamentalia. Los problemas de distribución de Bexsero, que se puede adquirir en farmacia por un precio de 105 euros, no han afectado únicamente a España, sino que también se han dado en otras regiones como Australia y Reino Unido. La compañía aseguró en estos casos que la falta de suministro de la vacuna contra la meningitis B se debía a "la inesperada demnada global". En nuestro país, además, GSK admitió haber sufrido problemas de producción, lo que redujo todavía más el número de dosis disponibles en las farmacias.

A comprar Bexsero en el extranjero

Las largas listas de espera por Bexsero, que en algunos casos se prolongaban hasta los seis meses, llevaron a algunas familias a viajar a Portugal, Francia y Andorra para adquirir la vacuna contra la meningitis B, según informaron por aquel entonces periódicos como El Mundo y La Vanguardia. Una opción peligrosa, según especialistas como la farmacéutica Marián García, ya que comprar la vacuna Bexsero en el extranjero puede afectar a su preservación al romper la necesaria cadena de frío para su conservación. En el caso particular del producto de GSK, la Asociación Española de Pediatría señalaba que "la vacuna Bexsero soporta bien una temperatura de hasta 25 ºC durante un máximo de 48 horas", pero a partir de ese período de tiempo resultaba inutilizable al no garantizarse su estabilidad.

Los problemas de suministro de Bexsero se relacionaron incluso con la aparición de una supuesta trama corrupta de tráfico de vacunas, en la que presuntamente habrían participado directivos de Cofares, la mayor distribuidora de fármacos en España. El órgano rector destituyó a dos de sus delegados territoriales tras tener sospechas de que podrían haber traficado supuestamente con la vacuna contra la meningitis B, según informó El Economista. La decisión del presidente de Cofares, Juan Ignacio Güenechea, provocó un auténtico terremoto en la compañía, con acusaciones del directivo señalando que la presunta trama corrupta quería echarle y que terminó con su propia dimisión hace unas semanas.