Ya a principios del pasado 2017 realizamos un breve repaso a lo que el año anterior nos había deparado y lo que estaba por llegar en materia de videojuegos desarrollados en España. Por suerte, pese a que las condiciones legales y de financiación estén lejos de ser las óptimas, la maquinaria del desarrollo español no frena y se cuentan por decenas los proyectos, ya lanzados y por lanzarse, que merecen nuestra atención.

De hecho, el año que hemos dejado atrás ha contado con múltiples lanzamientos que podrían considerarse auténticos éxitos comerciales y, en general, la cantidad, calidad y variedad de los videojuegos desarrollados en España sigue creciendo aún cuando, vale la pena insistir, las condiciones empresariales están lejos de ser las ideales. Sea como fuere, el año en el que ya hemos entrado también resulta muy prometedor y en el presente artículo repasamos lo mejor que llegó el pasado año y lo que está por llegar, teniendo en cuenta la

2017: de todo y para todos, personajes míticos y éxitos comerciales

2017 fue un año en el que dos de los estudios patrios más grandes y reconocidos internacionalmente no estuvieron faltos de trabajo; Mercury Steam sorprendió con su alianza con Nintendo y publicó el fenomenal Metroid: Samus Returns (mejor juego portátil del año en los The Game Awards) y, por el camino, dio sus primeros pasos con la que es su nueva gran IP original, Raiders of the Broken Planet.

Mientras, sin salir de Madrid, Tequila Works seguía recibiendo la atención de medio mundo por RIME, uno de los juegos más prometedores y con un desarrollo más convulso de los lanzados en esta generación.. Al final, por suerte, la aventura inspirada en la obra de Fumito Ueda y el maestro pintor Joaquín Sorolla, resultó ser una experiencia más que disfrutable y uno de los proyectos más reconocidos de la historia del país. Por si no fuera poco, también han estado involucrados en la peculiar investigación VR que es The Invisible Hours y The Sexy Brutale, uno de los indies más imaginativos y elegantes del pasado año.

Por suerte, eso sí, los más pequeños también nos dieron alegrías en forma de videojuegos: los asturianos de Milkstone Studios siguen funcionando de maravilla y lanzando títulos como White Noise 2, Locomalito volvió a tener presencia, de la mano de Abylight, en múltiples plataformas con sus reediciones de Maldita Castilla y Super Hydorah, desde No Wand Studios nos hicieron llegar la ciencia ficción de The Fall of Lazarus, Cremagames apostó fuerte (con acierto) por su Immortal Redneck y el tan humilde como inefable Nongünz de Sindiecate Arts fue un pequeño éxito.

Pero, sin duda, no podemos hablar de éxitos comerciales sin mencionar el trabajo del estudio U-Play Online: el simulador Youtubers Life se coló entre lo más vendido en Steam de todo 2017. Y ya en los últimos compases del año llegaba otra de las grandes sorpresas, también a nivel comercial y de repercusión global, con el They Are Billions del estudio Numantian Games, una obra, todavía en Early Access, que arrasa en Twitch y que lleva semanas entre los videojuegos más vendidos de Steam.

Por desgracia, eso sí, también hubo lugar para un buen puñado de retrasos o, en muchos casos, la ausencia de una fecha de lanzamiento: ya en ese repaso de lo que debería llegar en 2017 hablamos de proyectos como Do Not Feed the Monkeys, Solo o Paradise Lost: First Contact que, desgraciadamente, vieron pospuestos sus lanzamientos. Algunos, eso sí, ahora apuntan a llegar durante este 2018. Ganas no nos faltan.

2018: los frutos del crowdfunding e interesantes debuts comerciales

Empezando por lo que está a la vuelta de la esquina, el sorprendente The Red Strings Club llega en apenas unas días, el 22 de enero. El anuncio nuevo proyecto del estudio valenciano Deconstructeam tras el exigente Gods Will Be Watching nos pilló por sorpresa hace unas semanas y, de nuevo bajo el amparo de los chicos de Devolver Digital, esta aventura narrativa de tinte cyberpunk puede ser el primer gran videojuego español del año.

Por otra parte, es una corriente muy extendida y lógica dentro de la industria, y más en los tiempos que corren, pero son muchos los videojuegos patrios que toman el crowdfunding como método de financiación. De ese grupo sale, sin ir más lejos, la inmensa mayoría de los videojuegos más destacables a los que deberíamos poder echar el guante este año que entra. Quizá el más esperado a nivel mundial, que no es poca cosa, sea el Crossing Souls de los sevillanos de Fourattic que ya mencionamos el pasado año. Este pixelado homenaje a la década de los ochenta y a películas como Los Goonies ya está en su recta final y llegará el próximo 13 de febrero, también de la mano del publisher Devolver Digital.

Pero hay muchos más que, cada uno por distintas razones, merecen nuestra atención: la experimentación y el peso de la narrativa en A Place for the Unwilling (Alpixel Games), el citybuilder tribal que es Ancient Cities (Uncasual Games) o, si se cumplen los plazos, el lúgubre y exigente Blasphemous de The Game Kitchen y el llamativo retrofuturismo del Narita Boy del Studio Koba.

Otro de los que también mencionamos el año pasado y que más atención mediática ha recibido es Moonlighter, el más que prometedor trabajo del estudio valenciano Digital Sun Games que nos pondrá en la piel de un vendedor que deberá conseguir por su cuenta, a golpe de recorrer mazmorras y acabar con enemigos, la mercancía a vender. Y sin salir del crowfunding, Francisco Téllez de Meneses, creador de Unepic y Ghost 1.0 (que lanzó Mini Ghost el pasado año) apostará fuerte por su misterioso Afraid Project.

Por último, 2018 apunta a ser un año en el que muchos videojuegos nacidos como trabajos académicos o productos impulsados por acciones como PlayStation Talents lleguen a las tiendas: desde el terror en primera persona de TAPE o los preciosistas puzles de Khara hasta esa mezcla de El principito y Stardew Valley que parece Deiland (que también ha pasado con éxito por Kickstarter) o las naves en VR de Readout First Contact pasando por uno de los más comentados y reputados, el llamativo y onírico Etherborn.