Cuando UberEats llegó a la Ciudad de México en octubre de 2016, contaba con 500 restaurantes en la aplicación. Un año después, la plataforma de entrega de comida a domicilio cubre más de 2.500 establecimientos en la capital. El valor en el mercado de las aplicaciones, entre las que también se encuentra Rappi y Sin Delantal, alcanzó los 13 mil millones de pesos en 2017. El negocio de la entrega a domicilio ha tenido una gran respuesta por parte de los capitalinos y ha llamado la atención de otras compañías líderes en el sector como Postmates. La plataforma, originaria de San Francisco, abrió a finales del año pasado su primer mercado internacional en la Ciudad de México y han empezado a estar presentes por primera vez fuera de las fronteras estadounidenses.

«Lo más importante de México es el Product-Market Fit. La capital mexicana es una ciudad donde más de 9 millones de personas que tienen un poder adquisitivo importante. Es una población joven, con una masa critica importante, una alta densidad poblacional y con mucha oferta de restaurantes. Es el mercado perfecto», señaló Francisco Rodríguez, director general para Postmates en México, en entrevista con Hipertextual.

Desde que la plataforma inició las operaciones en la capital, ha logrado aliarse con más de 1.000 restaurantes, cuenta con más de 1.000 repartidores y ha creado un equipo de ventas, de ayuda logística y de marketing que suma más de 20 empleados. Para los primeros seis meses de Postmates en la Ciudad de México, la compañía espera un crecimiento de las ventas por encima del millón de dólares. «Queremos crecer ultrarrápido. Además queremos buscar mas volumen mes por mes», añadió Rodríguez.

A diferencia de sus competidores, el director general de la compañía en México ha destacado que no han llegado para «ordeñar el mercado mexicano», sino para ofrecer más servicios y aumentar la competitividad en el sector. Para ello, apuestan por un modelo parecido pero a la vez diferente respecto a otras plataformas que operan en la capital mexicana.

Más opciones, más oportunidades

Desde que Postmates se creó en 2012, el servicio se centró no solamente en entregar comida a domicilio, sino en otras opciones a través de varios proveedores. Desde una carta de bebidas, también alcohólicas, a dulces o helados, la apuesta de la compañía ha sido aliarse con todo tipo de establecimientos, hasta ferreterías o farmacias. En la Ciudad de México han iniciado las operaciones únicamente con el servicio de comida porque hay muy buena aceptación por parte del consumidor, afirmó Rodríguez, aunque el objetivo es poner en práctica las otras líneas de negocio cuando Postmates tenga más presencia.

En la Ciudad de México, la plataforma tendrá que hacer frente a Uber Eats en el mercado de comida a domicilio, mientras que su apuesta por ofrecer otros servicios choca de pleno contra el modelo de negocio de Rappi. La aplicación que manda todo tipo de productos de restaurantes, supermercados, Oxxo y hasta las tiendas de la esquina, podría suponer la piedra en el zapato para el servicio que Postmates quiere empezar a ofrecer a sus clientes en la capital mexicana, aunque según afirman, buscan diferenciarse con unas mejores condiciones.

«Es súper raro que la falle una orden en Estados Unidos y en México venimos con el mismo modo de pensar», explicó Francisco Rodríguez en entrevista, y añadió:

La tecnología es clave para los tres puntos de la cadena de valor: clientes, repartidores y restaurantes. Si la tecnología funciona bien para conectar a los jugadores, tendremos éxito.

En los próximos seis meses, la plataforma pretende ampliar sus servicios a otras ciudades de México y, eventualmente, podrían expandir su modelo de negocio a otros países de América Latina, aunque todavía no han dado detalles sobre la fecha aproximada en la que podrían traspasar las fronteras.

Beneficios para los repartidores

Postmates pretende marcar la diferencia con transparencia, experiencia en el mercado y buenas condiciones para los repartidores. Ante todo, pretenden facilitar el servicio a través de la tecnología y todas las afiliaciones podrán hacerse desde el teléfono celular. Desde la aplicación, los interesados podrán subir los datos y pasar por el background check para garantizar la seguridad.

Después, podrán ir a recoger su mochila de Postmates, una playera y una tablet que ofrece la compañía gratis para que empiecen a trabajar. Además, cuentan con incentivos a través de tres formas de pago: por envío (junto con la cuota de la empresa), por tiempo y por volumen, que significa que entre más pedidos se realicen y más rápido se lleven a cabo, más se incentivará al repartidor y se podrán subir los pagos.

El objetivo es motivar a los trabajadores con medidas como no cobrarle por la afiliación y entregarle el equipo sin cobro. «Este es el esquema en el que entran a la plataforma y el funcionamiento es completamente transparente, todo funciona con comisiones», aclaró Francisco Rodríguez.

Hace poco más de 50 días que Postmates llegó a la capital mexicana y, en este periodo de tiempo, ha conseguido afiliarse con más de 1.000 restaurantes. Sin embargo, los objetivos de la empresa son bastante ambiciosos y la compañía pretende convertirse en una de las mejor valoradas durante los primeros seis meses de operaciones. La curva tan inclinada de crecimiento que espera Postmates, concluyó el director general de la compañía en México, les permitirá acercarse a más personas para llevar a cabo su apuesta por México y la mercadotecnia en la capital.

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