Samsung adquirió Harman hace algo menos de un año. La compra se entendió desde dos puntos de vista. El primero, para mejorar el sonido de sus dispositivos, pues dentro de Harman están Harman Kardon, JBL, o AKG. El segundo, y el que finalmente se ha demostrado cierto, para mejorar su posición en el mundo del coche conectado, vital en la próxima década. Finalmente hoy, hemos podido conocer algunos frutos de la compra, y aunque todavía no puede disfrutarse de ellos, son muy prometedores.

Lo primero a resaltar es que, tras la llegada de Bixby a los televisores y al ecosistema doméstico de Samsung, el coche será la próxima plataforma en la que veremos al asistente. Será gracias a la nueva instrumentación premium que Harman ha creado para integrar en cualquier fabricante.

La plataforma de Harman proporcionará una experiencia modular de extras que integrará todass las áreas de los vehículos, desde el tablero de instrumentos a todos los controles integrados en el salpicadero. Todo ello será accesible desde una pantalla central, que además ofrecerá información relevante. Gracias a Bixby, las funciones inteligentes se podrán utilizar mediante la voz, sin quitar la atención de la carretera.

La configuración más alta permitirá, a su vez, combinar todos los datos del usuario contenidos en soluciones de Internet de las Cosas y en el smartphone del conductor, ofreciendo información y perfiles visualizables en realidad aumentada. Por todo ello, la experiencia será única dependiendo del usuario que conduzca o maneje el coche, aunque todos los usuarios podrán invocar el reconocimiento de voz y dar órdenes mediante gestos.

El segundo gran anuncio de la mano de la unión de Samsung y Harman ha sido DRVLINE, una plataforma de coche autónomo integrada a nivel de software y hardware que estará a disposición de los fabricantes que quieran emplearla en sus vehículos, aunque no tendrán que adquirir un pack completo, sino que pueden elegir de qué partes quieren disponer. La primera propuesta será una cámara frontal de ADAS que advierte de la salida a carril, advierte contra colisiones y mediante algoritmos puede realizar advertencias de peatones.

DRVLINE, por último, también es algo abierto y una invitación al resto de fabricantes para crear una plataforma hecha por todos que brinde un futuro mejor al automóvil.