Google y la diversidad. La diversidad y Google. Recientemente, ambas palabras suelen aparecer con demasiada frecuencia en la misma frase en lo que comienza a ser uno de los tópicos en las noticias relacionadas con la compañía y sus empleados. En esta última ocasión, un antiguo empleado publica un documento en el que relata su caso, donde altos cargos ejecutivos de la empresa de Mountain View efectuaron presiones y emprendieron acciones en contra de Cory Altheide, entonces trabajador de la empresa.

Altheide fue ingeniero de software de Google entre los años 2010 y 2016, pero no fue hasta el año 2015 cuando comenzaron a suceder los hechos que, en última instancia, provocaron que abandonara su puesto por las presiones y el ambiente de trabajo contrario a su pensamiento. Todo, según relata en un documento colgado de manera pública en Google Docs y desvelado por Gizmodo, se originó a causa de unas publicaciones en plataformas internas de la compañía donde se trataban temas relacionados con la diversidad.

No hay que confundir este caso con el de James Damore, sin embargo, puesto que las puntos esgrimidos en cada uno de ellos son diametralmente opuestos; mientras que Damore acusa a Google –en grandes rasgos– de discriminar a las personas con una postura más conservadora, Altheide afirma que las actitudes prodiversidad son aquellas que no están bien vistas por algunos de los directivos de la misma.

Solo haciendo preguntas

El documento publicado por Altheide, titulado ¿Qué le ocurrió a Cory?, comienza con lo que denomina el prólogo del caso, que fecha en el mes de agosto de 2015. En ese mes, Urs Hölzle and Sridhar Ramaswamy, ejecutivos de Google, intentaron poner fin a un hilo en un chat interno que discutía el problema de la baja presencia de mujeres en el campo tecnológico. La nota final la puso Sridhar a finales de ese mismo mes con un mensaje que invitaba a todos los usuarios a abandonar la conversación en el citado hilo.

Hola a todos,

Como responsable de diversidad en Google y alguien que se preocupa profundamente por la cultura de nuestra empresa, pido respetuosamente que todo el mundo cese de interactuar en este hilo. Aunque aquí han sido compartidas algunas ideas e historias geniales, este hilo en conjunto se ha vuelto más negativo que constructivo.

Google no es un club de debate o una clase de filosofía. [...] Los debates acerca de aspectos como la excelencia de los productos pueden tener una amplia variedad de puntos de vista y es fantástico tenerlos. No pienso que pueda decirse lo mismo de los debates en torno a circunstancias delicadas como el género, religión, raza, u orientación sexual. [...]

Google siempre ha tenido una fuerte cultura alrededor de la expresión, pero esa cultura descansa sobre el civismo. Me preocupa demasiado Google como para dejar que vayamos sobre la senda que este hilo ha tomado. Creo que somos mejores que esto.

--Sridhar

Unos días después, Altheide comenzó un nuevo hilo bajo el título "Solo haciendo preguntas", en el que exponía un texto de un trabajador anónimo de Google que había publicado fuera de la plataforma interna de la compañía. En él se podía encontrar la expresión manifiesta de que "Los negros no son personas", argumentando para ello que "son arrestados un mayor número de veces" y son más propensos a realizar "acciones idiotas".

Un ambiente hostil

Después de los hilos y los diversos comentarios, Altheide fue citado para una reunión con una persona de recursos humanos, que le preguntó por sus motivaciones acerca de estas publicaciones. No obstante, a pesar de que el asunto parecía estar adquiriendo unos matices cada vez más oscuros, el ahora antiguo empleado continuó con su labor de compartir contenido relacionado con la diversidad y los problemas de la industria al respecto.

Con este panorama, fue requerida su presencia en una nueva reunión por videoconferencia, con la sorpresa de encontrarse con Hölzle tras la pantalla –uno de los directivos mencionados– en lugar de con una persona de recursos humanos.

El ejecutivo de Google instó nuevamente a que dejara de lado las publicaciones acerca de contenidos relacionados con el tema ya que no eran ni la audiencia ni el lugar correctos para ello. Según relata Altheide, el propio Hölzle afirmó durante la reunión, a modo de ejemplo, que "si la mayoría de tus compañeros de trabajo son Nazis, es mejor si no lo sabes".

Ese mismo día, más tarde, recibió un correo de Hölzle en relación a la reunión mantenida donde, entre otras cosas, el directivo comenta:

Como hemos hablado, a partir de ahora te pido que evites publicar contenido de temas controvertidos. Creo que tu intención es hacer Google mejor; pero insisto en que evadas estas publicaciones dado que son propensas a incitar a otros para comentar en una manera que viola nuestras políticas.

Todo esto fue lo que condujo a Altheide a abandonar la compañía en 2016 y, ahora, a publicar este contenido. Originalmente sus intenciones fueron publicarlo cuando se producto su salida, pero por razones "cobardes y egoístas" decidió posponer dicha acción.

Los casos de Google

Como se comentaba al principio, por el momento no hay nada que permita establecer una relación entre este caso y el de James Damore más allá de que ambos se basan en comentarios realizados por empleados de Google en relación a asuntos de diversidad. Mientras que Altheide parecía decidido a defender y dar visibilidad a las bajezas de una industria que, innegablemente, tienen menos en cuenta a las mujeres que a los hombres, Damore presentaba el otro día una demanda colectiva contra Google por "discriminar a los hombres blancos".

Por el momento, la empresa no ha realizado ningún comentario al respecto, aunque se espera que lo haga durante los próximas días.