Uber no es la única que tiene la idea de realizar una oferta pública en un corto espacio de tiempo. Los grandes unicornios del mundo se están haciendo mayores y ya quieren comenzar con su siguiente fase: las ofertas públicas. En este caso, el turno le lleva a Airbnb que, tras demostrar un flujo de caja rentable durante 2017, ya ha anunciado que muy posiblemente esto ocurra a lo largo de 2018.

No es demasiado si comparamos con otros gigantes del mundo empresarial, pero por algo se empieza. Incurriendo en pérdidas desde que la tecnológica se crease en 2008, los primeros números verdes empezaron a verse en 2016. Sin embargo ha sido en 2017 cuando la verdadera cara positiva de la mayor compañía de turismo sin ningún hotel en plantilla ha cambiado. Son sólo 100 millones de rentabilidad para todo 2017, pero el CEO de Airbnb Brian Chesky, lo toma como algo positivo a corto plazo precisamente por esa carrera para ser una empresa pública. La entrada en uno de los mercados más complejos del mundo, pero a la vez con más población dispuesta a reservar una estancia en Airbnb, ha sido uno de los motivos para este crecimiento. China se ha convertido en El Dorado para Airbnb sin lugar a dudas. Por otro lado, la idea de convertirse en una compañía de turismo que abarque todos los verticales también ha sido uno de los motivos de peso para lograr esas cifras: sector de lujo, actividades, vuelos, vaijes... Todo vale para Airbnb.

Sin embargo, los problemas para la tecnológica siguen estando ahí. El propio CEO reconoce que si la idea de salir a bolsa está en el horizonte cercano, deberían ser capaces de resolver esas cuestiones tarde o temprano. Con casuísticas similares a las de Uber, tanto que podrían unirse para resolverlas juntos, el primer dique que tienen es el de la poca paridad en su consejo. Quien más mujeres antes de fin de año como miembros del consejo y ya hay varios nombres sobre la mesa: Condoleezza "Condi" Rice y Valerie Jarrett, la ex ejecutiva de GE Beth Comstock y la ex CEO de Hewlett Packard Enterprise Meg Whitman.

Por otro lado, estaría el problema de las regulaciones. Sus beneficios e ingresos van dirigidos a la tecnología de la compañía y a su crecimiento. Pero los esfuerzos se van a solucionar sus problemas regulatorios en las diferentes geografías del mundo.