Antes de que alguien más lo hiciera, el director Morgan Spurlock, conocido por el documental Super Size Me (2004), se ha acusado a sí mismo. "Soy parte del problema", admitió el cineasta en una declaración que publicó en Twitter. En el texto, confesó que una joven lo acusó de haberla violado en la universidad y que más tarde en su carrera tuvo que arreglar un caso de acoso sexual con una asistente.

Para Spurlock no han pasado inadvertidos los escándalos de Hollywood como el del productor Harvey Weinstein o el del actor Kevin Spacey. “Si verdaderamente quiero representarme a mí mismo como alguien que ha construido una carrera en encontrar la verdad, entonces es el momento para mí de ser honesto también”, escribe al inicio de su declaración.

En la universidad, una persona con la que tuvo relaciones una noche lo acusó de haberla violado, relató. Ella no lo denunció ante las autoridades, sino que lo relató en un cuento corto en el que menciona su nombre para una clase de escritura. La mujer nunca lo confrontó directamente, pero él se entero después por una amiga suya que iba en la misma clase.

“‘¡Eso no fue lo que sucedió!’”, le dije. Así no era como yo lo recordaba en absoluto. En mi mente, habíamos estado bebiendo toda la noche y volvimos a mi habitación. Empezamos a coquetear, ella me empujó, luego nos acostamos en la cama y hablamos y nos reímos un poco más, y luego comenzamos a coquetear de nuevo. Nos quitamos la ropa. Ella dijo que no quería tener relaciones sexuales, así que nos acostamos, hablamos, nos besamos y nos reímos, y luego comenzamos a tener relaciones sexuales”, explicó Spurlock.

Con esta información, su amiga le dio una pista más sobre lo que la chica había dicho. El continuó su relato de esa noche diciendo que cuando la joven empezó a llorar, dejaron de tener relaciones. Así que se acostó junto a ella e intentó confortarla, y concluyó sobre este incidente:

Pensé que lo estaba haciendo bien, creí que la estaba haciendo sentir mejor. Ella pensó que la estaban violando.

Por otro lado, el director de 47 años de edad admitió que hace unos ocho años arregló una acusación de acoso sexual verbal con su asistente. Debido a que le gritaba apodos inapropiados para llamarla desde el otro lado de la oficina, le pidió dinero de compensación cuando renunció para no contárselo a todo el mundo. Aunque en aquél entonces a él le parecía gracioso, señala, ha comprendido que era degradante.

Después, confesó que le ha sido infiel a cada de sus esposas y novias. Tras una serie de reflexiones sobre la forma en que ha herido a sus más allegados, se cuestiona si la causa es el propio abuso sexual que sufrió de niño o al inicio de su adolescencia. Al final de esto reflexiona:

He ayudado a crear un mundo sin respeto a través de mis acciones.

Al igual que la denuncia de Salma Hayek sobre el comportamiento inadecuado de Harvey Weinstein, la confesión de Spurlock nace a raíz de la creciente ola de acusaciones.

Al reconocer y admitir abiertamente lo que hice para avanzar en esta terrible situación, espero potenciar el cambio dentro de mí mismo. Todos deberíamos tener el valor de admitir que tenemos la culpa.

Esto es lo que se se deja entrever cuando la punta del iceberg del problema comienza a derretirse. La actriz mexicana tal vez hubiera permanecido en silencio de no ser por otras mujeres, al igual que el cineasta no se dio cuenta de que es “parte del problema” hasta que comenzaron en septiembre pasado las denuncias de acoso sexual que eran tan solo un silencio a voces en Hollywood.