Susan Fowler fue una de las primeras personas en abrir la veda sobre el acoso sexual en el ámbito laboral. El tema no era nuevo ni desconocido para muchos, pero pocos casos habían salido a la luz. Hasta que la ingeniera decidió explicar sus experiencias en Uber, lo que provocó el despido de 20 empleados de la compañía. Meses después, se inició uno de los movimientos más representativos, #MeToo, en el que millones de personas de todo el mundo explicaron sus casos en Twitter. Las primeras acusaciones contra Harvey Weinstein destaparon el escándalo en Hollywood, y el próximo paso podría ser el destape de los incidentes en el mundo empresarial en Silicon Valley.

En el mismo día en el que la revista Time ha rendido homenaje a las personas que rompieron su silencio en cuanto al acoso sexual, el reporte de State of Startups pone de relieve que todavía queda mucho por hacer para lograr combatir los comportamientos sexuales inapropiados en el ambiente laboral.

La encuesta en la que participaron 869 fundadores de startups arrojó que más de la mitad de los emprendedores tecnológicos han sido víctimas de acoso o conocen a alguien que lo ha sido. En concreto, alrededor del 78% de las mujeres al frente de una empresa destacan haber tenido una experiencia personal relacionada con malas prácticas sexuales. Asimismo, el 70% de las encuestas afirma que el principal problema es que estos casos no se denuncian en la industria.

Por el contrario, alrededor del 48% de los hombres encuestados afirmaron haber sido acosadas sexualmente o conocen a alguien que tiene que lidiar con este problema, mientras que el 35% de los fundadores de startups siente que este problema no se denuncia. Además, los hombres fueron cuatro veces más propensos que las mujeres a decir que los medios de comunicación exageran este fenómeno.

El estudio publicado este miércoles 6 de diciembre en First Round Capital ha incluido por primera vez dentro de su encuesta preguntas sobre el acoso sexual. El tema parece ser que está al fin en el punto de mira, no solamente para denunciarlo, también para poder identificar los retos y las posibles soluciones para combatirlo.

En este contexto, las medidas para combatirlo se han planteado de diferente manera según el género de los encuestados. Las encuestadas señalaron que la mejor manera es que hayan más mujeres en fondos de capital de riesgo y que se aumente la presión por parte de los socios empresariales para acaba con el mal comportamiento, además de crear "listas negras" en las que se identifiquen a los acosadores. Por su parte, los hombres subrayaron que la mejor respuesta es que haya más cobertura mediática y entretenimiento para concientizar y sensibilizar a los trabajadores.

Este punto pone de relieve uno de los datos más escalofriantes del estudio: sólo el 17 por ciento de las nuevas empresas han puesto en marcha una estrategia formal para promover la diversidad y la inclusión. La cifra refleja un ligero aumento respecto al 14% del pasado año 2016 y 2015 aunque también revela uno de los asuntos pendientes para la industria a pesar del ligero aumento.

Por otro lado, número de equipos mayoritariamente masculinos ha descendido en un 58% frente al 67% de hace dos años, según el estudio, aunque la brecha de género sigue siendo uno de los mayores desafíos dentro de las startups. Uno de los ejemplos nombrados por las mujeres encuestadas es su dificultad para recaudar fondos para sus startups, una problemática a la que la mayoría de los hombres no tienen que hacer frente, según la encuesta.

Uno de los últimos escándalos de acoso en Silicon Valley fue protagonizado por el socio capitalista de Uber Shervin Pishevar, quien fue acusado por cinco mujeres de comportamientos sexuales inapropiados. La acusación ha provocado que se retire de sus proyectos laborales aunque, como en la mayoría de ls casos, Pishevar sostiene que las experiencias son completamente falsas y que forman parte de una campaña de desprestigio. Mientras que los nombres de los acosadores van aumentando, también siguen realizándose estudios que ponen en evidencia la problemática en cuanto al acoso sexual en Silicon Valley.