En medio de un auge de acusaciones por acoso o abuso sexual en todo el mundo, José Luis Sariego, un abogado familiar de Sevilla, ha lanzado iSex. Se trata de una aplicación para Android que busca evitar posibles denuncias falsas de agresión sexual al permitir enviar, recibir, almacenar y exportar el consentimiento mutuo de ambas partes antes de tener relaciones sexuales.

La polémica aplicación surge a la vez que en Pamplona se lleva a cabo el juicio contra "La Manada", cinco jóvenes acusados de violar a una chica, que entonces tenía 18 años, el 7 de julio del 2016 durante los sanfermines. De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado de hace unos meses, entre 2009 y 2016, solo 79 de las más de un millón de denuncias interpuestas por violencia sexual fueron falsas. Eso significa que los casos que iSex buscaría prevenir son un 0.000079% en ocho años. En tanto, nuevos datos del Ministerio del Interior de España indican que a diario tres mujeres presentan una denuncia por violación; una cada ocho horas.

iSex pide a las personas su firma digital, nombre y correo electrónico como un registro de dicho "permiso". Los consentimientos son intercambiados a través de Bluetooth y pueden enviarse a quienes no tengan la app. La idea es que esta firma electrónica sirva como evidencia de que no hubo una violación para posteriormente exculpar al presunto acusado. No obstante, Sariego y su equipo no especifican si los consentimientos tienen algún tipo de validez legal. Es decir, ni siquiera garantiza su principal objetivo.

Más que plantear una "solución" al bajísimo, casi nulo, porcentaje de acusaciones de acoso o abuso sexual falsas, lo que iSex pone de relieve es la falta de educación sexual que persiste en la sociedad. Además, no tiene un mecanismo para asegurar que la firme se realice de forma voluntaria. Por otro lado, tampoco contempla si una de las partes dijera "no" luego haber firmado y eso no quedara registrado. Y, lo más grave, en el caso de una violación, el agresor podría desestimar la acusación de su víctima con la supuesta "evidencia" de la app. Es el mismo debate que se plantea en los abusos sexuales dentro de un matrimonio.

Tras el inmediato rechazo de miles de internautas en las redes sociales, Google eliminó de su tienda la "infame" aplicación que nadie necesita.