En el Día de Muertos en México, las calles se llenan de catrinas, de calaveras y de pan de muerto. En los panteones, la flor cempasúchil adorna las tumbas, y según la tradición, guían a los muertos del más allá con el aroma de los pétalos. Esta flor, que viene de la palabra en náhuatl "cempohualxochitl", se traduce como "flor de 20 pétalos" y científicamente se la conoce como Tagetes erecta.

La cempasúchil es un símbolo en México para la llegada de una de las fiestas más esperadas del año y, a pesar de su intenso color naranja y su aroma, es en el mes de noviembre donde se utiliza para decorar varias partes de la República. La Subsecretaría de Agricultura informó que anualmente se cosechan cerca de 1.500 hectárea de la flor, la cual llega a alcanzar una producción anual de más de 13.900 toneladas.

A pesar de que muchos mexicanos relacionan la cempasúchil directamente con la tradición del Día de Muertos, varios estudios han investigado otros usos de esta flor. Además de su función ornamental, muchas poblaciones del país la utilizan desde hace siglos para usos etnomedicinales porque se le atribuyen propiedades hepatoprotectoras, insecticidas, antioxidantes y analgésicas. Estas características deben, sin embargo, ser demostradas en ensayos clínicos en los que se aísle el principio activo supuestamente responsable de estos beneficios y se muestre su seguridad y eficacia para las indicaciones terapéuticas citadas.

En el estudio A Concise Review on Tagetes Erecta, se hace una revisión de estas propiedades de la también llamada tagete y se añade la actividad antibacteriana de la flor, que podría actuar contra microorganismos como el Alcaligenes faecalis, Bacillus cereus, Campylobacter coli o Escherichia coli.

Los pétalos contienen además pigmentos llamados carotenoides, conocidos por su actividad antioxidante. Entre los principales carotenoides que presenta la flor se encuentran la luteína y la zeaxantina.

Tradicionalmente se ha atribuido a Tagetes erecta propiedades como una cierta capacidad antiinflamatoria y analgésica, y un efecto en los trastornos digestivos o los cólicos. La característica fue confirmada por Miguel Ángel Ferrato, profesor investigador del Departamento de Fitotecnia de la Universidad Autónoma Chapingo de México, quien añadió que una de las especies de la flor cempasúchil tiene un efecto psicotrópico.

"Tiene [la flor] un efecto relajante en el sistema nervioso. Se ha relacionado con una práctica prehispánica, en la que les daban a los prisioneros un incienso de esta especie antes de ser sacrificados". Además, Ferrato afirmó en entrevista con Hipertextual que la infusión del tagete puede ser muy útil para ayudar a dormir a los enfermos de cáncer terminal.

El experto en Tagetes erecta destacó que, de las 56 especies de la flor originaria del continente americano, alrededor de la mitad se encuentran en México. En este contexto, las especies ubicadas en regiones como Guerrero, Oaxaca, Morelos y San Luís Potosí tienen diferentes aplicaciones etnomédicas.

Cempasúchil es utilizada en algunas comunidades para curar las heridas después de las cesáreas. Para el tratamiento, se hierve la flor con agua para posteriormente aplicar la solución en la herida, mientras que la paciente bebe el té del tagete.

La infusión también se emplea en Guerrero para las mujeres que "acaban de partir con el objetivo de estimular la leche", explicó Miguel Ángel Ferrato en entrevista.

A pesar de los diferentes usos tradicionales, la flor cempasúchil todavía no ha sido utilizada en México para desarrollar un medicamento. Según el profesor investigador del Departamento de Fitotecnia de la Universidad Autónoma Chapingo, es necesario llevar al escenario del consumo este tipo de plantas con propiedades etnomédicas. Las oportunidades son grandes, indica Ferrato, aunque no se están llevando a cabo las suficientes investigaciones como para que las propiedades del tagete lleguen en un corto plazo al ámbito farmacéutico.

Para que esta flor pudiera ser utilizada en la medicina, se debería primero aislar el principio activo de interés farmacológico. Posteriormente se tendría que demostrar en estudios con animales y seres humanos (ensayos preclínicos y clínicos) que dicho compuesto presenta la suficiente seguridad y eficacia para una determinada indicación terapéutica.

Tagetes erecta sigue siendo, sin embargo, una flor utilizada en muchos estados de México para remediar varios dolores y, según el doctor, siempre y cuando siga existiendo la gente, va a seguir utilizándose esta planta más allá del Día de Muertos.

En estas fechas, el país se pinta del color naranja de la flor, la cual inicia con el culto a los que ya no están. En la película Coco de Pixar, un camino de cempasúchil marca el inicio de la Tierra de los Muertos para entrar en el Mundo de los Muertos. Cada 2 de noviembre, los muertos pasan por este puente naranja para visitar a sus familiares, quienes han colocado fotografías y ofrendas entre ramos de la flor de los "20 pétalos", cempohualxochitl.

Coco