Así como hay series sorprendentes y geniales también las hay desastrosas y ridículas. Por otro lado, hay temporadas de algunas series que son supremas y otras que rayan en la mediocridad. American Horror Story: Cult cayó en estas últimas.

Es una lástima. Esta franquicia nos dio temporadas memorables y, como decíamos, sorprendentes. Por su formato, por retomar las historias más siniestras de la vida real en su trama, por la participación de grandes artistas en su reparto y también, por qué no, por su osadía en muchas áreas. Por desgracia parece ser que esto quedó atrás y hemos tenido una temporada desastrosa y sin sentido.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto el American Horror Story: Cult 7x11, llamado "Great Again".

El capítulo comienza ubicado en el 2018, con un Kai en la cárcel y haciendo lo que sabe hacer: convencer a los demás que es "Líder Divino". Vemos cómo se ha aliado con una guardia y cómo se ha hecho de un grupo peligroso y sanguinario dentro de la prisión.

Para llegar a esto volvemos al punto donde nos quedamos el episodio anterior: cuando Ally sorprende a Speedwagon grabando las acciones de Kai. Entonces él le dice que está juntando evidencia para incriminar a Kai pues él cometió un delito y llegó a un acuerdo con la policía.

Ally descubre que Bev está destrozada por todo lo que le ha pasado, incluso esta le pide que la mate, que acabe con su sufrimiento de una vea, pero Ally le insiste en que debe tener paciencia. También apoya a Kai cuando este se altera y se pone paranoico. Ally saca lo mejor de sí y manipula a Kai para que no detenga sus planes, también le dice que tuvo que matar a Speedwagon porque descubrió que él era el informante.

Luego vimos como Kai y su ejército prepararse para realizar la terrible matanza que ayudaría a este líder a avanzar en su política del terror. Ally sale por un momento de la casa diciendo que va a comprar algo, pero lo que hace es acercarse a unas camionetas en donde está el FBI. Así, la redada al culto de Kai es todo un éxito.

Poco después vemos a Ally en su restaurante y nos enteramos que ha pasado el tiempo, que ella se volvió una especie de celebridad al darse a conocer su historia de cómo escapó del culto. De pronto recibe una visita inesperada: es Bev. Ellas se ponen al día y por su plática sabemos que Kai aceptó toda la culpa de sus crímenes, también como Bev salió sin problemas del asunto y cómo Ally consiguió inmunidad del FBI. Entonces nos damos cuenta que atrapar a Kai se volvió el eje de Ally pues sabía que sería la única forma de poder continuar con su vida.

En adelante, el episodio se tornó apresurado y caótico. Ally hace uso de su capital político como sobreviviente del culto, por ser mujer y ser lesbiana. Así se lanza a la contienda política. Vemos como Kai mata a un chico "por la causa", esto con la ayuda de la guardia con la que estableció una relación. Kai sale de la cárcel sin problemas e irrumpe en el debate de Ally y su contrincante político.

Kai se acerca y amenaza a todos. Entonces dispara contra Ally pero la pistola no está cargada. Así descubre que la guardia lo traicionó: en un flashback vemos cómo Ally habla con esta mujer y desenmascara el supuesto "Líder divino". Sin mucho preámbulo alguien le dispara por la espalda a Kai... es Bev que se venga de todas.

Para despedir el episodio y la temporada vemos a Ally frente al espejo. Se maquilla y de pronto la vemos con una capucha y con una actitud muy seria. Ehm, sí, suponemos que ella hizo su propio culto, uno feminista por el color de su capa, como aquella que portara Bebe (Francis Conroy) en episodios pasados. Lo único bueno de esta última escena es eso, que es la última de esta desastrosa temporada.