La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París no ha sido visto con buenos ojos. Además de la industria y la organizaciones que luchan contra los efectos del cambio climático, muchos países han mostrado su desacuerdo a que uno de los más activos en el acuerdo antes de Donald Trump se haya convertido en uno de los primeros en abandonarlo. Mientras que el presiente de Estados Unidos sigue a favor de medidas para expandir el uso del carbón, 19 países se han aliado para acabar con la generación de energía con este material.

El objetivo, fijado para 2030, es eliminar gradualmente las plantas de energía de quema de carbón para apoyar la energía limpia y dejar de lado esta medida con tantas consecuencias para el medio ambiente.

El acuerdo ha tenido lugar durante las conversaciones climáticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la ciudad alemana de Bonn, donde se han unido países como Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Italia, Francia, Holanda, Portugal, Bélgica, Suiza, Nueva Zelanda, Etiopía, Chile y México. Sin embargo, se espera que se sumen más esfuerzos en esta iniciativa hasta llegar a los 50 miembros en 2018.

El principal reto de esta alianza será contar con el apoyo de países como China, Alemania o Rusia, quienes son además los más contaminantes junto con Estados Unidos. La probabilidad de que Donald Trump se una a la iniciativa es prácticamente nula, después de que el presidente afirmara que crearía miles de empleos a través de la industria de los combustibles fósiles. "Vamos a poner a nuestros mineros a trabajar otra vez", aseguró el magnate después de firmar una orden ejecutiva el pasado mes de marzo que acababa con los esfuerzos de Barack Obama para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Por otro lado, funcionarios del gobierno de Estados Unidos llevaron a cabo un evento para promover "los combustibles fósiles y la energía nuclear en la mitigación climática". En Bonn, donde se están celebrando las conversaciones, miles de personas salieron a la calle para pedir que se elimine el carbón como fuente de energía.

Los esfuerzos por desarrollar nuevas maneras de generación de energía que no dañen el medio ambiente son los primeros objetivos de muchos países. Sin embargo, la influencia de la industria sigue siendo definitiva para presidentes como Donald Trump quien, a pesar de tener muy claras sus políticas, enfrenta el rechazo de una gran parte de la comunidad internacional.