Una nueva misión enmarcada en el programa Copérnico dedicada a la monitorización atmosférica está a punto de comenzar. En ella se lanzará el satélite Sentinel-5P cuyo objetivo es mantener la continuidad en la recogida de datos que nos ofrecía el satélite Envisat y la misión Aura, de la NASA. Sigue en directo desde el Cosmódromo de Plesetsk, en el norte de Rusia, el evento en la radioemisión de la ESA. Durante el evento de la Agencia Espacial Europea, y varios de los protagonistas de la misión discutirán sobre la construcción del Sentinel-5P y su instrumentación. Entre las herramientas de última generación del satélite se encuentra el Tropomi. Tropomi es capaz de mapear una gran cantidad de gases cuya concentración es bajísima, apenas trazas, Así, sustancias como el dióxido de nitrógeno, ozono, formaldehído, dióxido de azufre, metano, monóxido de carbono y aerosoles serán controlados por el satélite, permitiendo evaluar la calidad y evolución del aire que respiramos.

¿Para qué sirve el Sentinel-5P?

Según anunciaba la ESA a principios de septiembre, el Sentinel-5P lleva desde entonces en Plesetsk, en el cosmódromo. Allí, el instrumental se ha sometido a una intensa batería de pruebas y poniéndose a punto para el gran día. Pero no ha sido hasta hace una semana que el satélite se ha colocado en la cofia del cohete haciéndose las últimas preparaciones para su gran día. Pero ¿qué esperamos de Sentinel-5P? Este satélite es, sin lugar a dudas, la gran esperanza del programa Copérnico, de la que hablaremos un poco más adelante.

Sentinel-5P
Montaje del Sentinel-5P en la base militar de Plesetsk

Sentinel-5P es un satélite preparado para cartografiar diariamente la atmósfera del planeta con una resolución de hasta 7×35 km, un nivel de detalle increíble. De hecho, esta resolución permite tener un control muy preciso de la calidad del aire y, en cierto sentido, en tiempo real. Además, Sentinel-5P está preparado para comprobar otros valores como la radiación ultra violeta o algunos factores climáticos que permitirán un mejor control de la salud superficial de nuestro planeta. En concreto, Sentinel-5P llevará un control detallado de la concentración de ozono, NO2, SO2, formaldehído, aerosoles, monóxido de carbono, metano y también de la presencia de nubes. Todo gracias a la joya de la corona: Tropomi.

Tropomi, controlando la atmósfera desde el espacio

Tropomi, el nombre con el que se conoce al Tropospheric Monitoring Instrument, es el principal instrumento y el verdadero protagonista de la actual fase del programa Copérnico. Este ingenio es el más grande portado por un satélite de la clase a la que pertenece el Sentinel-5P; y consiste en un espectómetro capaz de detectar la luz ultra violeta, medir la luz en el rango del visible, el infrarrojo de longitud de onda corta y también el de onda larga. Estas capacidades son necesarias para detectar las pequeñísimas cantidades de gases presentes en la atmósfera.

Tropomi
Tropomi. Fuente: ESA

Su función es extender las capacidades del OMI, el Ozone Monitoring Instrument, del satélite Aura y del instrumento SCIAMACHY del Envisat y unificarlas. Tropomi es capaz de separar la luz en las diferentes longitudes de onda utilizando espectrómetros de rejilla para que luego sean analizadas por detectores diferentes. El instrumento se divide, por tanto, en cuatro bloques principales: los espectrómetros, un bloque de calibración, el espectrómetro de infrarrojo de onda corta, la unidad de control de instrumentos y un bloque de refrigeración. La masa total de Tropomi es de 200 Kg con un consumo de energía de 170W en promedio y una salida de datos de 140 Gbits por órbita.

Continúa el programa Copérnico

Según explican desde la Agencia Espacial Europea, Copérnico es el programa de observación de la Tierra más ambicioso de la historia. Está diseñado para proporcionar información precisa, actualizada y de fácil acceso para mejorar la gestión del medio ambiente, comprender y mitigar los efectos del cambio climático y garantizar la seguridad ciudadana. La iniciativa está liderada por la Comisión Europea, en colaboración con la ESA.

El Sentinel-1. Fuente: ESA.

La agencia, de hecho, trabaja en el desarollo de hasta cinco familias de satélites, entre los que se encuentran el Sentinel-5p. Los primeros Sentinels fueron lanzados al espacio en 2014. El programa Copérnico constituye un sistema unificado para distribuir una gran cantidad de información, recogida desde el espacio o sobre el terreno, a una larga serie de servicios diseñados para mejorar el cuidado del medio ambiente, la calidad de vida y las necesidades humanitarias, y para ayudar a desarrollar políticas más efectivas para garantizar la sostenibilidad de nuestro futuro. .

La intención es que, el programa Copérnico nos ayudará a encaminar el futuro de nuestro planeta para el beneficio de todos sus habitantes. La ESA aporta un marco para desarrollar los distintos sistemas operacionales en nombre de la comunidad de usuarios, allanando el camino para la inversión en la próxima generación de sistemas. Lo que implicará el desarrollo de aplicaciones con las que los ciudadanos podrán monitorizar los datos obtenidos por el programa en su beneficio.