El transporte ya mira hacia lo eléctrico. Algunos como Tesla han hecho un all-in sobre esta tecnología; otros como Volvo han fijado ambiciosas fechas para completar la transición; y los más grandes, tradicionalmente más conservadores, también han mostrado un sólido compromiso con esta nueva era del transporte.

No obstante, la transición hacia el eléctrico no es solo cosa de turismos —pese a ser el tipo de vehículo más popular—. Otros segmentos como los autobuses —esenciales en cualquier sistema de transporte público— también comienzan a recibir el estímulo de los electrones. De hecho, justo en ese pequeño nicho, una startup californiana bautizada como Proterra ha comenzado a captar cierto interés tras sus sorprendentes y recientes hitos.

El autobús de Proterra logró recorrer una distancia similar a la existente entre Granada y Madrid.

Esta compañía, hace aproximadamente un mes, logró fijar una asombrosa marca: recorrer 1.772,2 kilómetros con un autobús 100% eléctrico sin realizar una recarga intermedia. Lo hizo con el modelo Catalyst E2 Max, y gracias a ello protagonizó todo tipo de titulares en la prensa internacional.

Las condiciones en las que se consiguió este hito, eso sí, estaban controladas en todo momento. El autobús circuló a una velocidad constante en busca de la máxima eficiencia de sus sistemas eléctricos. A esta práctica se le conoce como hypermiling, y ya se ha llevado a cabo con otros vehículos como el Model S de Tesla.

La distancia cubierta por el autobús de Proterra equivaldría, aproximadamente, a un trayecto entre Granada y París (1.683 kilómetros). No obstante, la autonomía real de este autobús —circulando bajo condiciones normales— sería, en realidad, un tercio de este hito. La compañía, basada en los tests EPA, estima que podría cubrir unos 560 kilómetros.

Los bajos costes de mantenimiento es uno de los principales atractivosEl precio de este modelo es de 700.000 euros, pero su rentabilidad a largo plazo (doce años, según la estimación de la compañía) es superior a la de un autobús híbrido o diésel tradicional. La clave está en los costes de mantenimiento de los vehículos eléctricos, generalmente inferiores a cualquier otro tipo de motorización.

Además de todo esto, el autobús que fijó la marca de los 1.772 kilómetros también soporta un sistema de carga rápida que permite pasar del 0% al 100% en solo cinco horas —un periodo muy reducido considerando la gran capacidad de su batería—.

Una larga trayectoria y un peculiar vínculo con Tesla

En el currículum de Ryan Popple, CEO de Proterra, figuran compañías muy diversas. Estas van desde el ejército estadounidense hasta Exxon Mobil. No obstante, la labor más destacable de su curriculum es la que ejerció en Tesla Motors entre 2007 y 2010. Ahí fue uno de los principales responsables del área financiera de la compañía, y supuso el primer gran acercamiento a la industria del transporte y la sostenibilidad.

No obstante, la fundación de la compañía data de mucho antes de su incorporación. Fue en 2004 cuando Dale Hill fundó la compañía tras experimentar con la construcción de autobuses híbridos en los años previos. Desde entonces, Proterra ha desarrollado diversas tecnologías propietarias, invertido en la investigación de sistemas eléctricos y lanzado al mercado diversos modelos de autobuses eléctricos.

En total, la compañía ha recibido más de 370 millones de dólares en inversión.

En enero de 2017, la compañía ya había distribuido más de 375 autobuses a empresas, organismos y universidades de Estados Unidos.

Todo esto ha sido posible gracias a los 372.210.700 dólares de financiación que ha recibido la compañía durante los últimos años, según datos recogidos por Crunchbase. Entre sus principales inversores se encuentran General Motors Ventures, BMW i Ventures, Edison Energy, Mitsui Global Investment, Silicon Valley Bank y Global Investment Partners. La ronda de inversión más reciente, anunciada el 3 de enero de 2017, supuso un total de 140 millones de dólares para la compañía.