NVIDIA anunció este martes el sistema Pegasus, una evolución de la plataforma Drive PX que permitirá el desarrollo de vehículos 100% autónomos (nivel cinco en la escala definida por la industria). Este chip, junto con los algoritmos correspondientes, permitiría incluso la fabricación de vehículos sin volantes, pedales o incluso espejos.

Según NVIDIA, la tercera generación de este sistema es capaz de realizar 320 billones de operaciones por segundo, 10 veces más que su predecesor. A los fabricantes de vehículos, este sistema les llegará a lo largo de la segunda mitad de 2018.

Los fabricantes comenzarán a trabajar con esta nueva plataforma a partir de la segunda mitad de 2018.

La empresa de transportes y logística DHL junto con ZF planean distribuir una flota de camiones autónomos a partir de 2019. Para ello se apoyarán en esta nueva plataforma, aseguró NVIDIA.

Actualmente, varios fabricantes de automóviles ofrecen el grado 2 de conducción autónoma en sus vehículos, un nivel aún lejos de la independencia plena. No obstante, muchos ya consideran el salto directo hacia el quinto nivel, que sí brindaría vehículos plenamente autónomos a las carreteras de todo el mundo.

Pese a los avances técnicos, son varios los retos que las compañías deben superar antes de convertir los vehículos autónomos en el estándar. Uno de ellos es la regulación, pobre e inexistente en muchos mercados. Lo mismo sucede con los costes de producción, aún muy elevados para la integración de estos sistemas en los vehículos más económicos —y, por consiguiente, más populares— del sector.

En paralelo a NVIDIA, empresas como Bosch, Intel o Qualcomm también están trabajando en soluciones de conducción autónoma para los principales fabricantes de automóviles del mundo. La propuesta desvelada por NVIDIA se encuentra, a día de hoy, muy por encima del resto de soluciones técnicas. No obstante, se espera una respuesta inmediata por parte del resto de players, que trabajan con grandes grupos como Daimler o BMW.