Recientemente Martin Scorsese publicó una columna de opinión en Hollywood Reporter. En ella aborda el temor de todo cineasta (que bien puede aplicarse a cualquier creador o artista) al presentar sus películas o, incluso, en un preview para conseguir recursos para concretar una obra.

Scorsese explica que estas presentaciones son muy duras y muchas veces el veredicto es negativo. Si bien reconoce que hay ciertos beneficios en las proyecciones de prueba pues los comentarios constructivos pueden dar luz a los creadores sobre cómo se interpreta la historia o demás elementos de un filme, el famoso director comenta que las reseñas posteriores, cuando las películas ya están hechas pero aún no están en las salas al alcance de todo público, es decir, las reseñas de sitios especializados en cine, pueden ser una verdadera trampa.

Recordemos que muchas cintas se estrenan en festivales de cine o son presentadas a los medios en funciones especiales. Estas reseñas (muchas de las veces con calificaciones) son las primeras que se registran en plataformas como Rotten Tomatoes o Cinemascore. Esto, de entrada, le da un juicio de valor a las películas incluso antes de que se estrenen en cartelera.

Lo cierto es que creer a pie juntillas lo que se dice en este tipo de medios es tanto como olvidarnos de nuestro criterio, ese personal, único y valioso que cada uno tiene. Las críticas de los medios especializados deberían servirnos para señalar cosas que el público de a pie no notamos, para desvelar ciertas referencias que pasamos por alto, o simplemente aprender de los muchos recursos que existen en el cine y que tales o cuales directores utilizan. Es decir, la crítica más valiosa será la nuestra porque en mucho tiene que ver el gusto y en esto no hay reglas que apliquen.

Si tomamos en cuenta esto último, podemos deducir que hasta el crítico más erudito tiene poco o nada qué decirnos cuando se trata del gusto personal. Claro, podemos tener gustos pésimos, pero al fin y al cabo es lo que disfrutamos por razones que cada quien tiene. Es por esto que la reflexión de Martin Scorsese tiene mucho valor cuando señala que desde el nombre: Rotten Tomatoes "es insultante", como si los creadores sólo fueran bufones a los que se les pueden tirar tomates "frescos o podridos".

Scorsese agrega:

La crítica cinematográfica escrita por personas apasionadamente comprometidas con el conocimiento real de la historia del cine se ha ido desvaneciendo poco a poco, parece que hay cada vez más voces que participan en el juicio crítico, personas que parecen tener placer viendo películas y cineastas rechazados, despedidos y en algunos casos destrozados.

Otro punto del señor Scorsese es que estas plataformas que rankean películas por la calificación de diversos críticos y opiniones "Tienen todo que ver con el negocio del cine y absolutamente nada con la creación o la visión inteligente de las películas. El cineasta se reduce a un fabricante de contenidos y el espectador a un consumidor poco aventurero."

Esta reflexión nos viene a bien y a tiempo antes de colocar a estas plataformas como máximas autoridades. Nos sirve para reflexionar sobre nuestros hábitos para tomar decisiones sobre cuáles obras disfrutar en cartelera y reconocer que, si bien estas plataformas pueden ser una guía para lo nuevo, para las coincidencias o encontronazos de opiniones, la opinión que cuenta y lo realmente importante sucede entre la pantalla y cada espectador.

No es la primera vez que se cuestiona el beneficio o perjuicio que hacen a la industria del cine y a los creadores estas plataformas. Wired analizaba hace unos meses sobre los efectos negativos en taquilla y en la opinión en general de las cintas según su calificación en Rotten Tomatoes, en donde, por cierto, el algoritmo que usa para su famoso Tomatómetro es bastante relativo en cuanto a la calidad de la cinta y más determinante de lo que debería en la opinión del público, y, por consiguiente, en su decisión de consumir o no dichos filmes.

Por último, Scorsese pone el ejemplo de la película Mother! de Darren Aronofsky que recientemente se estrenó y ha desatado una gran cantidad de opiniones negativas. En cambio, el director de la mítica Goodfellas encuentra bastantes motivos para apreciar y disfrutar de esta cinta escrita y dirigida por Aronofsky y protagonizada por Jennifer Lawrence. Scorsese nos invita, y con razón, a favor de que seamos más críticos y no nos convirtamos únicamente en consumidores que siguen las tendencias.