"Coco", la decimonovena película de Pixar está ambientada en México y está centrada en una de las celebraciones más emblemáticas de ese país: el Día de Muertos. Y, aunque no es fácil captar los rasgos esenciales de cualquier cultura, el prestigioso estudio de animación se anota un acierto con respecto a la cultura mexicana.Lee Unkrich y Adrian Molina son los directores de este filme de Disney-Pixar. La historia va de un pequeño niño llamado Miguel que busca la forma de convertirse en músico, como su vocación le dicta, a pesar de que en su casa está estrictamente prohibida la música en sí.

Miguel aprovechará la oportunidad de demostrarle a su numerosa familia que tiene talento y pasión por la música. Sin embargo, las cosas serán mucho más complicadas cuando es enviado al mundo de los muertos y se encuentra que la prohibición de la música en su familia se debe a una profunda herida que requiere mucho amor y entendimiento para sanar.

Lo cierto es que aunque el retrato de la cultura mexicana es un acierto, sí cae en algunos lugares comunes. Cabe la pregunta de si será posible no caer en clichés cuando se quiere representar la cultura de cualquier país; a decir verdad parece una dificultad casi inevitable. El equipo de Pixar encargado de este proyecto visitó México en varios años y fue a diversos lugares para conocer como se vive y se festeja el Día de Muertos, una de las tradiciones más conocidas de este país y considerado como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco desde 2003.

Además del cuidado en dar vida con la preciosa animación de Pixar el Día de Muertos, los creadores logran demostrar mucha sensibilidad por esta celebración, así como por los símbolos más preciados de esta tradición y de la cultura mexicana. Miguel vive en un pueblo ficticio de México llamado Santa Cecilia (la santa patrona de los músicos) que bien puede ser cualquier pueblo tradicional mexicano, por momentos recuerda a Oaxaca, en otros a los preciosos pueblos de Michoacán, en donde la tradición del Día de Muertos es muy arraigada y donde se acostumbra a velar las tumbas, llenarlas de cempasúchitl y ofrendas.

También cae en algunos clichés sobre las familias mexicanas, aunque, como ya vimos, casi es imposible no hacerlo. Sin embargo, toda la cinta está hecha con mucho respeto y gran cuidado. Ahí aparece la familia numerosa que vive en una gran casa bajo el ala matriarcal; la tradición familiar de heredarse los oficios; las características más curiosas de las mamás mexicanas y muchos guiños al cine mexicano de la Época de Oro.

La trama nos instala de inmediato en la celebración del Día de Muertos y nos lleva a enfrentar junto a Miguel, nuestro protagonista, su camino para defender su vocación: la música. Con esta premisa nos encontramos con un ídolo que a todos los mexicanos les resonará fuerte y claro. Un cantante y actor carismático que conquistó a México y al mundo con su talento, el cual murió muy joven de forma trágica. Así es, Pedro Infante es el gran ídolo mexicano que cumple estas características, aunque en la película se llama Ernesto de la Cruz.

Cuando Miguel se encuentra del otro lado, es decir, en el mundo de los muertos, se da la oportunidad para meter a la historia toda clase de elementos y figuras de la tradición mexicana. Encontraremos a los oníricos y bonitos alebrijes, al luchador mexicano El Santo, a la gran Frida Kahlo y las calaveras y catrinas inspiradas en el arte de José Guadalupe Posada. Oh, sí y muchas, muchísimas flores de cempasúchitl. Mariachis, bandas, trajes de charro, calaveras garbanceras, pueblos mágicos, fuegos artificiales, toritos, castillos y un travieso xoloitzcuintle (una raza canina originaria de México que tiene como característica no tener pelo) aparecen para continuar el desfile de símbolos de la cultura mexicana, mientras acompañamos a Miguel a encontrar lugar para su pasión y para lograr ser quien es.

"Coco" logra con creces, más allá de la puesta en escena, transmitir sentimientos que todos compartiremos sin necesidad de ser o no mexicanos. Lo interesante en esta película es que instalarla en México no es sólo un telón de fondo sino que es un escenario del que se hace uso de todos sus elementos para enriquecer su bellísima historia.

Los personajes que conocemos en "Coco" están llenos de encanto y cada uno nos proporcionará satisfacciones diferentes y algunos serán entrañables sin duda. Encontraremos una historia ágil, divertida, memorable, con diversas escenas de acción y mucha música. Lo más fuerte de "Coco" está instalado al principio y al final de ella, aunque cabe decir que por muy poco se libra de ser predecible. Aún con sus debilidades, la cinta es un título que disfrutará el público de cualquier edad.

Conclusión

Pixar ha logrado hacer una excelente película instalada en una de las tradiciones más significativas de la cultura mexicana: el Día de Muertos. Su personaje principal logra enganchar tanto al público infantil como a los adultos, así como con sus temas universales. La música es un eje de esta historia, así como los lazos familiares y la importancia de recordar a los que han partido. Sin duda se trata de una cinta de animación de primera calidad, hecha con mucha sensibilidad hacia el tema y la cultura mexicana.

Pros

  • Miguel, el personaje principal
  • La representación del Mundo de los muertos
  • El tema principal sobre la vocación y el apego familiar
  • El divertido cameo de El Santo como celebridad

Contras

  • Inevitables clichés sobre la familia y la cultura mexicana
  • La historia se vuelve predecible en su momento más importante

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