El octavo episodio de American Horror Story: Cult nos muestra los alcances del poder de Kai y los muchos planes retorcidos que tiene para la sociedad.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto el capítulo titulado "Winter of our Discontent".

No se puede negar que American Horror Story ya no es la serie de antología que solía ser. Puede ser la falta de Jessica Lange o bien que se ha machacado una fórmula hasta desgastarla, pero lo cierto es que hace mucho tiempo que no hay un episodio que sorprenda y deje ese sinsabor extraño (y adictivo) de las primeras temporadas.

No se trata de un problema de verosimilitud sino de que AHS parece que dejó totalmente de lado el horror sobrenatural y se concentró en el horror humano, el cual no es menos terrorífico, aunque, a la postre de los resultados de esta temporada, uno se pregunta si no falta ese elemento fantástico y oscuro que permitía giros desconcertantes y sorprendentes.

Durante este octavo episodio pudimos ver cómo el plan de dar muerte al patriarcado se diluyó en un pestañeo (por cierto Frances Conroy ya no apareció ¿será toda su participación en la temporada?). Muy al contrario al objetivo de la rebelión de las chicas, ellas se encuentran sirviendo comidas al extraño ejército de Kai. "Las mujeres a la cocina", como quien dice, y pronto Beverly planea acabar con el líder que las hizo retroceder siglos en su lucha feminista.

Winter les cuenta a sus compañeras el hecho que cambió a Kai por completo. Un episodio sucedido en 2015 cuando ella y Kai se hacían pasar en la Deep Web por creyentes religiosos recalcitrantes y fueron contactados por un hombre conocido como el pastor Charles. Dicho pastor los invitó a su casa en donde castigaba a los pecadores con terribles procedimientos. Esta parte recuerda muchísimo a la historia de "Seven", la película de David Fincher que cuenta el caso de un asesino serial que castigaba de forma cruenta a los pecadores. Incluso en el episodio de AHS hay una escena casi idéntica. Esto no estaría mal si cumpliera el cometido, es decir: convencernos de que ese hecho fue suficiente para volver a Kai un psicópata, y lo consigue sólo a medias tintas.

Es entonces que Winter va a hablar con su hermano para que recapacite sobre la posición de las mujeres en el culto, pero sólo encuentra que su hermano ha perdido completamente la cabeza. A Kai se le ocurrió tener "un mesías", es más, muchos mesías (?) para crear generaciones completas con los lineamientos del culto. Su plan es que Samuel insemine a Winter mientras Kai a la vez se "une" a Samuel. "Un rito sagrado", dice Kai. Winter se resiste y es castigada a servicio comunitario (al estilo del culto): tirando basura a las calles porque "Kai no cree en el calentamiento global".

Los excesos en los tramas que plantea este arco se sienten sacados de la manga y resultan casi como una malísima broma. No comprendemos si se trata de un broma ácida (que no fue bien contada) o es intencionalmente chusca. El horror muchas veces juega con las exageraciones y nos hace reír con sus propuestas (cosa que lo hace un género tan prolífico y redituable) sin embargo, AHS no necesitó antes de estos recursos casi-cómicos-y-gores-porque-sí para formar un público y más bien nos sorprendió con sus historias intrincadas y sórdidas, aunque los creadores del show parecen haberlo olvidado en Cult (y desde ya varias temporadas atrás).

Samuel le cuenta a Winter por qué está con Kai, cómo es que él lo ayudó a "liberarse". Entonces se convence de que debe embarazar a Winter, sí porque sí. Esta chica se defiende y le pega un tiro a Samuel con su propia arma.

El que se dio cuenta de que ayudar a Kai es agradable mientras éste no se ponga en tu contra es Vincent, el hermano mayor de Kai. Él va a hablar con Ally (luego de que ella pasó tres semanas en el hospital psiquiátrico) y le dice que tiene un plan. No sabemos lo que tramaron pero luego vemos a Ally hablando con Kai y diciéndole que quiere a su hijo de vuelta. La actitud de Ally es que perdió el miedo a todo y está dispuesta a hacer lo que sea necesario para traer a Ozy a su lado.

Así pues, Kai reúne a su culto y pide que "traigan a los traidores". Estos resultan ser Beverly y Vincent. Kai decide juzgar primero a su "propia sangre" pero lo único que hace es degollar a su hermano. Aunque este giro es fuerte, lo cierto es que no sorprende; eso sí, nos deja la duda de cuál es el plan y que urdió Vincent con Ally y por qué habría de sacrificarse para salvarla.

La siguiente en el juicio es nada menos que Beverly. No fue acusada por planear derrocar al tirano, sino por matar a Samuel. Sí, al parecer Winter le contó a Kai que Bev le disparó al expolicía como amenaza. Esto nos da una pista: la debilidad de Kai es la mismísima Winter... o quién sabe, el show a jugado bastante con la omnipresencia inexplicable de Kai. Veamos a dónde nos lleva esto.

Beverly es llevada a la "cámara de aislamiento" (?) y Kai presenta a la nueva integrante del culto: Ally, mientras Ivy se queda con el rostro desencajado ante esta revelación. Así termina este episodio artificioso. En el promo del siguiente capítulo vemos más de Ally dentro del culto.

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