Xiaomi desvela finalmente el Mi MIX 2, reemplazo natural del teléfono más vanguardista que la compañía ha presentado en su historia.

Este nuevo modelo vuelve a apostar por un frontal sin apenas marcos, en el que la pantalla tiene un protagonismo casi absoluto. Se trata de un panel de 5,9 pulgadas —algo más pequeño que su predecesor— con resolución Full HD y sin tecnología OLED.

Bajo él se encuentran los mismos componentes que el resto de fabricantes de gama alta han utilizado en sus teléfonos de gama alta: SoC Snapdragon 835, 6 GB de memoria RAM, un mínimo de 64 GB de almacenamiento y un amplio set de conectividad que abarca desde Wi-Fi a/b/g/n/ac hasta el Bluetooth 5.0. También integra un lector de huellas dactilares y un USB de tipo C.

Para impulsar todos estos componentes, Xiaomi ha integrado una batería de 3.400 mAh con el sistema de carga QuickCharge 3.0 que reduce notablemente el tiempo de recarga de la batería.

Las cámaras del Mi MIX 2 están formadas por sensores de 12 megapixeles en la zona posterior (con flash LED y sensor Sony IMX386) y 13 megapixeles en la zona anterior. Vuelve a brillar por su ausencia la cámara doble, que sí ha montado el fabricante en otros teléfonos como el Mi6.

El precio base es de 3.299 yuanes, que al cambio de moneda actual supondría un desembolso de 421 euros. A diferencia de su predecesor, este teléfono se aleja del apellido "concepto" y comienza a emerger como una nueva línea independiente dentro de la compañía asiática.

Xiaomi, contigo empezó todo

Los marcos que rodeaban —y aun rodean— las pantallas de los teléfonos móviles estaban condenados a morir. Una profecía de la Biblia ya lo adelantó hace casi 2.000 años. No obstante, hasta la llegada del Xiaomi Mi MIX hace aproximadamente un año, la industria no volcó recursos en su desaparición.

Probablemente no fue el primero, pero sí se convirtió en el detonante. A él le siguieron teléfonos como LG G6, Samsung Galaxy S8 o incluso el iPhone, que debutará mañana y dirá adiós definitivamente a cualquier área frontal sin píxeles.

Para Xiaomi, el Mi MIX fue también el comienzo de la recuperación. La compañía registró un 2016 muy duro en cuanto a unidades distribuidas y beneficios, perdiendo cuota en sus mercados más fuertes. Pero eso ha cambiado por completo en 2017, año en el que la empresa china ha logrado remontar el vuelo y asentarse de nuevo entre los cinco mayores fabricantes del mundo.