Tal y como el diario El Español adelanta, Sky TV debutará en España esta misma semana por un precio de 10 euros al mes. Su oferta inicial estará compuesta por cientos de películas, doce canales de pago y múltiples series completas.

Con una única suscripción se podrá acceder desde tres dispositivos diferentes de forma simultánea. Para ello, Sky ofrece a sus clientes una aplicación para teléfonos móviles, tablets y televisiones Smart TV de Samsung y LG. En cambio, el servicio no es compatible con Chromecast, AirPlay ni consolas de videojuegos.

Los canales con los que llega Sky a España. De momento, ninguno de deportes como en el resto de países europeos.

Los usuarios podrán disfrutar un mes de prueba gratis, y contarán con la opción de suspender la suscripción en cualquier momento.

Para facilitar el acceso al servicio, la compañía distribuirá un decodificador llamado "Sky TV Box", que se venderá online e integra aplicaciones populares como YouTube, VEVO, Sky News Red Bull TV, Go Pro, TED, TuneIN, Euronews y Happy Kids, entre otras.

La oferta de Sky es un híbrido que combina el contenido en directo (canales de televisión) con el contenido bajo demanda (series y películas completas). Dada su naturaleza y el enfoque de la compañía, el producto se aproxima más a Movistar+ que a Netflix y HBO, cuya oferta en España se basa única y exclusivamente en el contenido bajo demanda.

Sky es un referente en las retransmisiones deportivas de otros países. En España, y en un futuro no demasiado lejano, podría plantar cara en ese terreno a Movistar.

En otros países, Sky ha logrado la tracción necesaria para sobrevivir y convertirse en uno de los proveedores de contenido de referencia. En los países europeos donde ya opera (Reino Unido, Irlanda, Alemania, Italia y Austria), la plataforma ya presume de 22,5 millones de suscriptores. Con esta nueva aventura, el CEO de la compañía pretende ofrecer "un servicio sencillo y de coste asumible para atraer a los 12 millones de hogares sin televisión de pago en España".

La llegada de este servicio a la nación peninsular supone un estímulo más para una industria que, hasta hace tres años, monopolizaba Movistar tras la compra de Canal+ en España. Ahora, en cambio, el número de jugadores se ha multiplicado y plataformas over-the-top como Netflix o HBO no hacen más que ganar terreno.