Science in the Sun es la denominación elegida por la Unión Europea para un concurso fotográfico en el que anima a los investigadores comunitarios a compartir sus imágenes "trabajando en vacaciones". El certamen, impulsado por las Acciones Marie Skłodowska-Curie, se ha promovido a través de los canales oficiales en redes sociales como Facebook y Twitter. La iniciativa cuenta con un premio en forma de cheque regalo para viajes por importe de 200 euros y no ha dejado indiferente a la comunidad científica.

A través de diferentes mensajes en redes sociales y de la puesta en marcha de una página web, las Acciones Marie Skłodowska-Curie —que forman parte del Programa Marco de Investigación Horizon 2020— han alentado a los científicos a participar en un certamen que ya realizó el año pasado para "motivar a los investigadores en su trabajo veraniego". Hipertextual se ha puesto en contacto con el área de prensa de este plan comunitario sin recibir respuesta por el momento ante la polémica generada.

science in the sun

"Inapropiado, indignante, triste"

Aunque no es la primera vez que la Unión Europea promueve este concurso fotográfico, cuya edición de 2017 termina el próximo domingo 10 de septiembre, la polémica ha estallado hace unos días con la promoción del certamen en redes sociales. Uno de los investigadores que ha criticado la campaña Science in the Sun ha preguntado directamente en el perfil de Facebook por qué se esta incentivando a la gente a trabajar en vacaciones. El gestor de redes sociales de las Acciones Marie Skłodowska-Curie ha respondido a este comentario afirmando que "idealmente, las personas no deberían tener que trabajar durante sus vacaciones. La realidad en la comunidad investigadora es a veces, sin embargo, diferente, por lo que pretenden dar a los científicos una oportunidad para mostrar su solidaridad".

La contestación no ha satisfecho a buena parte de los investigadores críticos con esta iniciativa, que han denunciando que la Unión Europea gaste 200 euros en promover prácticas no deseables para lograr unas condiciones óptimas de trabajo en I+D. "Viendo que un tercio de los estudiantes de doctorado experimentan problemas de salud mental (y el agotamiento es el principal culpable aquí), es algo difícil de lo que reírse", afirma uno de los científicos que ha criticado la campaña de las Acciones Marie Skłodowska-Curie. Su afirmación hace referencia a un reciente estudio publicado en la revista Research and Policy, que señalaba también que uno de cada dos investigadores predoctorales sufría problemas psicológicos relacionados con el estrés, aunque el artículo no se refería de forma explícita a las vacaciones.

marie curie

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Otros investigadores, que han criticado duramente la campaña Science in the Sun en las redes sociales, han calificado el certamen utilizando adjetivos como "inapropiado" e "indignante", haciendo referencia a los problemas que afronta la comunidad científica para el disfrute pleno del derecho a las vacaciones. "¿Esto significa que los investigadores necesitamos no tener vida personal?", se ha preguntado otro usuario lamentando el desarrollo del certamen. Un científico español ha llegado a utilizar el refranero para criticar el concurso, señalando que "mal de muchos, consuelo de tontos" y que "preferiría la idea de no aceptar una mala situación solo porque sea una práctica habitual".

La mayor parte de reacciones ante el certamen fotográfico Science in the Sun han sido negativas, aunque ha habido quien ha celebrado la campaña y quien la ha utilizado para reflexionar sobre la situación actual de la investigación a nivel europeo. "¿Desde cuándo los científicos que no tienen un empleo indefinido tienen vacaciones?", ha señalado otro usuario en la página oficial de Facebook de las Acciones Marie Skłodowska-Curie. Reacción muy diferente a la de una persona que se ha felicitado por el "gran sentido del humor" y el gesto de "solidaridad" que, a su juicio, desprende la campaña. "Para cada mente científica curiosa y creativa hay un brainstorming permanente, que traduce el pensamiento innovador en soluciones creativas... en la playa, arriba en las montañas, en el laboratorio, durante un vuelo, incluso durante una agradable cena y un sueño reparador. ¡El momento eureka que todos deseamos y por el que morimos!", ha señalado en respuesta a la campaña.

Las vacaciones, un derecho y una obligación

Según explicaba a Confilegal Luis Enrique de la Villa, catedrático emérito de Derecho del Trabajo y Seguridad Social por la Universidad Autónoma de Madrid y of counsel del despacho Roca Junyent, "todas las declaraciones universales de Derechos –incluidos los Convenios de la OIT-, las del Consejo de Europa y las de la Unión Europea, garantizan de modo imperativo un descanso anual obligatorio y retribuido". En nuestro país, la Constitución reconoce en su artículo 40.2 el descanso necesario de los trabajadores, incluyendo los propios científicos, a través de "vacaciones periódicas retribuidas".

Por otro lado, el Estatuto de los Trabajadores también establece que el "período de vacaciones anuales retribuidas, no sustituible por compensación económica, será el pactado en convenio colectivo o contrato individual. En ningún caso la duración será inferior a treinta días naturales". Incluso el Tribunal Constitucional, en su sentencia 324/2006, reconoció que "el derecho a vacaciones anuales retribuidas forma parte del núcleo irrenunciable de los derechos propios de un Estado Social". Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid recordó en la sentencia 486/2015 que el "disfrute del periodo de vacaciones retribuidas es un derecho pero también una obligación indisponible del trabajador".

El hecho de que los investigadores trabajen durante sus períodos de descanso es contrario a la legislación comunitaria y española, a pesar de que es una práctica bastante frecuente en los laboratorios. Lo que es menos habitual es que sea la propia Unión Europea la que promueva iniciativas que alienten este tipo de hábitos poco saludables, como recordaba otro científico crítico con la campaña. "El hecho de que un organismo público como la UE nos anime a hacerlo y nos ofrezca 200 euros para mostrarlo es vergonzoso. ¿Habláis de solidaridad? Eso sería una imagen de un científico disfrutando de sus merecidas vacaciones", ha zanjado en respuesta al polémico concurso.