Los servicios de transporte colectivo serán restringidos en la capital mexicana, según el Reglamento de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México aprobado el pasado viernes 15 de septiembre. El artículo 59 de la disposición prohíbe los "servicios de transporte de pasajeros privado especializado con chofer, que se generen a través de dos o más solicitudes con una misma unidad vehicular que realice el mismo viaje a diversas personas, en un mismo recorrido, trayecto o ruta".

Esta nueva medida provocará el cese de las operaciones de servicios como Uber Pool y Urbvan, alguna de las opciones al transporte público en la metrópoli. Jetty empezó a operar el 15 de agosto y, justo un mes antes del anuncio del reglamento, deben hacer frente a una prohibición de sus camionetas, con las cuales pretenden transportar a los usuarios del Estado de México hasta la capital mexicana.

Onésimo Flores, fundador de Jetty, recuerda alguna de las iniciativas que se han llevado a cabo desde que el Gobierno de la Ciudad de México propuso alternativas al automóvil para reducir la contaminación. Dentro de medidas como de la desaparición de los microbuses, la imposición de límites de velocidad y la promoción del uso de la bicicleta, la compañía pensó los principios de la Ley de Movilidad y la Constitución de la Ciudad de México se verían reflejados en el reglamento y que "el compartir vehículo se vería como algo positivo y no negativo". Sin embargo, el servicio corre el peligro de estar prohibido por el Gobierno capitalino.

Uno de los puntos del Reglamento de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México pone sobre la mesa la posible restricción de los automóviles que estén registrados en el Estado de México, los cuales no podrán operar dentro de la capital mexicana. Este punto no es específico, y "no establece un proceso claro ni reglas por igual sobre bajo qué condiciones las empresas pueden operar o no en la ciudad", subraya Onésimo Flores en entrevista con Hipertextual. Esta prohibición, según entiende el fundador de Jetty, podría aplicarse para todos los servicios de transporte privado.

Uno de los argumentos de la Secretaría de Movilidad (Semovi) para llevar a cabo estas nuevas medidas es la inseguridad en este tipo de servicios. Los casos de acoso en plataformas como Uber y el escándalo por el asesinato de la joven Mara Fernanda Castilla tras abordar un taxi de Cabify han puesto en el punto de mira a estas compañías, aunque el fundador de Jetty compara estos casos con la inseguridad en el transporte público.

En un contexto en el que se reportaron diez asaltos diarios en el transporte durante los dos primeros meses de 2017, Onésimo admite que no están exentos de los problemas que azotan a la sociedad mexicana aunque su compañía cuenta con "choferes validados, vehículos con un seguro amplio y la seguridad de que hay un registro tanto del chofer como del usuario", a lo que añadió:

Interpretamos que más que preocuparse por que el usuario tenga la capacidad de elegir, las autoridades quieren un mercado cerrado para privilegiar a ciertos empresarios.

A través de su cuenta de Twitter, la compañía afirmó que continuarán ofreciendo viajes del Estado de México a Ciudad de México, según la licencia de operación que se les fue otorgada. "Mientras el Gobierno de la Ciudad continúe permitiendo la entrada de vehículos de otras plataformas emplacadas en el Estado de México sin establecer criterios claros y un proceso transparente que aplique a todas la empresas por igual, asumiremos que tenemos autorización para operar en ciudad con placas del Estado de México".

Por otro lado, Jetty pretende hacer frente al nuevo Reglamento de la Ley de Movilidad de la Ciudad de México y, mientras discuten y analizan las nuevas leyes con sus abogados, están iniciando las conversaciones con otras empresas que participan en el sector para tener un consenso e ir juntas a presentar el amparo.

La Semovi prohibió también los mototaxis y ha endurecido las reglas para Uber y Cabify, a quienes obliga a tener vehículos dentro de su flota de un costo superior a los 200.000 pesos y que tenga menos de diez años de antigüedad, así como cinturones de seguridad, bolsas de aire delanteras, cuatro puertas y el permiso para circular todos los días.