Tras varios años navegando casi a la deriva, HTC estaría buscando nuevas opciones para su futuro, según Bloomberg. Entre ellas se encuentra la venta total de la empresa y la independización de Vive, la división de realidad virtual.

La compañía llegó a ser una de las principales impulsoras del smartphone, alcanzando elevadas cuotas de mercado durante los primeros años de la plataforma Android. Poco después, la demoledora verticalidad de Samsung y una serie de malas decisiones acabaron condenando su privilegiada posición en el mercado, donde ahora es un actor menor. Pese a ello, HTC es responsable de dos de los mejores teléfonos del último año: el HTC U11 y el Google Pixel.

La división de realidad virtual ha sido uno de los principales focos de la empresa durante los últimos años, logrando más de 190.000 unidades vendidas en el primer trimestre (según IDC). La compañía ha intentado pivotar hacia este segmento, pero la escasa madurez del mercado ha dificultado el camino de HTC.

De cerrarse finalmente una posible venta, HTC se convertiría en el primer gran fabricante de smartphones en caer desde la muerte de Nokia y BlackBerry. La compañía fue fundada en 1997 e impulsó tanto la plataforma Windows Mobile como Android. De hecho, fabricó el primer teléfono con Android de la historia.