La 7ª temporada de Juego de Tronos ha terminado y, como no podía ser de otra manera, nos ha dejado con ganas de saber cómo se resolverá la guerra de los siete reinos. De momento, sólo nos queda especular y analizar todo lo que hemos podido ver hasta ahora; lo cual implica que, si no has visto toda la temporada, pares de leer porque vienen los spoilers.

Una de las tramas que más impactó al público fue la del polémico Meñique. A caballo entre el bien y el mal, Lord Baelish no dejaba claro del lado de quién estaba en ningún momento. ¿Era mentira?, ¿una falsa modestia?, ¿realmente estuvo enamorado de Catelyn o Sansa en algún momento? La duda siempre estaba en cada una de las escenas que Meñique protagonizaba. Lo único que sí estaba claro era que el poder era lo que más le gustaba.

Durante las últimas temporadas hemos podido ver cómo Meñique se convertía en la sombra de Sansa; una joven inexperta y fácilmente manipulable a los hilos del personaje. Si no fue suficiente con entregar a la joven a su peor destino, la familia Bolton, o convertirla en cómplice del asesinato de su propia tía, el objetivo que Meñique había estado persiguiendo durante esta última temporada era la guinda del pastel: enemistar a Sansa con su recién aparecida hermana, Arya. De haberlo conseguido, el futuro de Arya era más que probable y su condena a muerte por traición no se haría esperar. Sin embargo, en un giro ¿inesperado? de los acontecimientos, en el juicio que todos pensaban era para Arya, el nombre pronunciado era el de Lord Baelish y la mano ejecutora de la hermana pequeña hacía su trabajo.

Y es aquí cuando muchos se preguntaron lo mismo: ¿tantas temporadas invertidas en crear a un personaje como Meñique, para luego despacharlo con tanta rapidez?

Lo cierto es que la trama contra Meñique se venía preparando desde que las hermanas se reencontraban en Invernalia. Sólo que los productores de la serie han preferido que, o bien nos sorprendamos o que lo hubiésemos deducido con lo que ya mostraron. La realidad es que una escena eliminada en la versión final del capítulo podría haber creado mucha más tensión a la trama, sin revelar por contra nada del desenlace final.

Isaac Hampstead-Wright, el joven que interpreta Bran, ha explicado en una entrevista a Variety que, en efecto, se grabó una escena entre él y Sansa que podría haber sido más necesaria de lo que los productores piensan. En dicha escena simplemente se ve a Sansa entrar en el cuarto de su hermano y pidiéndole ayuda. Imaginemos que esta misma escena se coloca después de la última conversación entre Sansa y Meñique, en la que se da a entender que la traición de Arya es obvia. La progresión hasta el final del capítulo hubiese sido mucho más fluida y las afirmaciones de Sansa en el juicio más fundamentadas. o, ¿acaso no da la sensación de que Sansa sabe demasiado justo al final de todo? Cosas que sin la ayuda de un hermano "que todo lo ve" sería complicado conocer.