Hace unos días sabíamos que una conocida cadena de comida rápida estrenaba su propia versión de los bitcoins con el objetivo de que los clientes los acumulasen y gastasen en sus establecimientos. A través de la propia app, incluso, podrían utilizarse igual que los primigenios bitcoins: serían susceptibles a la negociación y al cambio entre usuarios. Una forma de llevar un complejo sistema cambiario al ciudadano.

Sin embargo, el uso de la tecnología blockchain puede llegar incluso más lejos y adaptarse a la era de los coches conectados. Y concretamente a uno de los servicios más populares en el momento: el carsahring.

Uno de los requisitos esenciales para que el carsharing funcione en las grandes ciudades, además de que exista una densidad de flota suficiente como para satisfacer la demanda, es que la conexión de los vehículos sea óptima. Es por esto que la consultora britanica Ernst & Young ha lanzado un sistema basado en tecnología blockchain dirigido exclusivamente a compañías dedicadas a compartir vehículos. De esta manera, empresas como Car2Go, Emov o la propia de BMW podrían prescindir de terceros en la gestión de sus flotas, para pasarse a lo que ellos han llamado Tesseract. Una vez implantado permite controlar de forma sencilla la información sobre la propiedad de los vehículos o los accesos temporales a coches o camiones, sin fisuras y, como ellos explican, con la posibilidad de combinar varias modalidades de transporte.

En cualquier caso, la tecnología blockchain no pilla de sorpresa al sector de los automóviles. O al menos a las grandes industrias del sector. Hasta hoy se ha empleado para registrar propiedades, seguros y otras transacciones. Pero nunca para el carsharing, sistemas con mucho más volumen de datos por la cantidad de usuarios activos a cada segundo.

A nivel de negocio, franja en la que EY se encuentra más cómoda, la teoría dice que Tesseract permitiría incrementar la innovación en el sector y hacer un mayor número de negocios escalables con un uso del vehículo compartido mucho más numeroso. Con el añadido de que los datos pueden ser almacenados de forma permanente y manejados de manera segura durante todo el proceso.