Los vehículos eléctricos no son el futuro, son el presente. Hoy veíamos a Reino Unido adoptar unas medias que apuestan fuerte por este tipo de tecnología como única opción dentro de unos años, que no es sino otra medida más que se suma a la actitud que se está tomando de manera global para conseguir reducir las emisiones contaminantes y nocivas para la salud al mínimo. Pero, aunque los primeros coches cien por cien eléctricos ya se dejan ver con cierta continuidad, aún queda mucho camino por recorrer.

Ese camino pasa, inexorablemente, por mejorar las baterías que se encuentran en el interior de estos vehículos. Aunque los avances que se han hecho en la materia de manera reciente son notables, siguen estando por debajo de lo que el uso de un vehículo necesita para ofrecer comodidad total a su propietario. En otras palabras: tener que esperar cerca de media hora para recargar tu coche, como ocurre con el Tesla Model S, puede ser un verdadero estorbo en algunas ocasiones.

Una premisa parecida es desde la que parten en Toyota para conseguir que en 2022 los vehículos eléctricos consigan cargarse en apenas dos o tres minutos, una diferencia radical respecto a las baterías que montan los modelos actuales. ¿Cómo? Con una tecnología relativamente reciente por la cual las actuales baterías de ion de litio (que también se encuentran en los teléfonos móviles) pasarían a ser baterías de estado sólido. Lo que importa de todo esto es que las nuevas baterías no incorporan en su interior el líquido que sí necesitan las de ion de litio para desempeñar su función, lo cual las haría mejores en todos los sentidos.

Estas nuevas baterías no solo podrían realizar la tan esperada carga rápida, algo de lo que también han hablado ya algunos fabricantes de telefonía, sino que traerían consigo otros beneficios secundarios como, por ejemplo, un aumento en la capacidad de las mismas o la reducción de riesgos de sobrecalentamiento. En definitiva, estas serían las baterías soñadas por todos y que Toyota ya estaría desarrollando para hacer efectivas en sus vehículos dentro de cinco años.

Las nuevas baterías llegarían junto a un nuevo vehículo completamente renovado en su exterior para, imaginamos, conseguir captar la atención de manera internacional. Aún queda mucho hasta entonces, y quién sabe si no será otro fabricante el que consiga completar este asalto que sin duda será definitivo en la transición hacia lo eléctrico.