Mientras el Model 3, el auto más asequible de la compañía de Elon Musk hasta el momento, se prepara para comenzar a rodar sobre las calles, Tesla se ha preparado para incrementar tres veces su capacidad de respuesta en los centros de servicio de la compañía.

Para lograrlo, Tesla abrirá 100 nuevos centros de servicio adicionales a los 150 que ya existen. Los puntos estarán localizados en los mercados donde recibieron una alta concentración de pedidos del Model 3, según ha informado la compañía.

Además, la compañía espera agilizar estos centros de servicio para que sean cuatro veces más veloces que la competencia y que puedan operar en espacios tres veces más pequeños.

El año pasado, Tesla contrató a Kenny Handkammer como director global de innovación en el servicio. Hasta entonces, Handkammer llevaba 25 años trabajando en la Fórmula 1; su último trabajo fue como jefe de mecánicos de la escudería Red Bull. Así, Tesla ha dado pistas de que comenzaran a implementar métodos de las carreras de autos para la reparación y el mantenimiento de los vehículos de sus clientes.

Igualmente, Tesla reforzará el diagnóstico remoto por medio del mismo auto o de la app. El plan de la compañía, una vez que se diagnostique el problema de los autos, será enviar un técnico al hogar de los dueños y arreglar lo que se encuentre defectuoso o dañado.

De acuerdo con la empresa, el 90% de los problemas automotrices se pueden diagnosticar a distancia y el 80% de ellos pueden repararse sin la necesidad de acudir a un centro de servicio. Para lograr mejorar su meta, Tesla tendrá 350 vehículos de reparación más para los 1.400 técnicos automotrices que contratará en los siguientes meses.

A 24 horas del anuncio de la existencia del Tesla Model 3 en abril del 2016, la compañía registró cerca de 200.000 pedidos provenientes de todo el mundo, incluso cuando los clientes sabían que esperarían más de un año para recibir su vehículo.