Roomba entra en la polémica de la privacidad de los datos, quizás el último contendiente que se esperaba, pero que sin duda ha llegado para plantear una nueva preocupación en torno al internet de las cosas y a las necesidades que requieren ciertos aparatos para funcionar correctamente, siempre y casualmente, pasando siempre por encima de la privacidad de nuestros datos. Desde esa aplicación de tiempo en Android que quieren permiso para acceder a tus contactos... hasta aspiradores que van a vender un mapeado de tu casa a terceros.

Un futuro cercano en el que el Internet de las Cosas se vuelve peligroso

Lo último de Roomba, el líder de las aspiradoras autónomas, ha sido la genial idea de vender los datos sobre el mapeado de las casas que utilizan sus aspiradoras más punteras para funcionar, de forma que también puedan servir como moneda de cambios a terceros y puedan ser comercializados con socios de la compañía, algo que va más allá del uso puntual de los mismos dentro de la operativa de servicio.

El problema, como suele ser habitual con estas polémicas, es que esos datos son necesarios exclusivamente para el funcionamiento del aparato, y si cabe, para mejorar la eficiencia de los mismos a través de diagnóstico de uso, pero no tiene ningún otro uso, más allá del comercial, si Roomba los pone en manos de terceros. La idea, según la compañía, es vender esos datos a otros fabricantes como Apple, Google o Amazon, para utilizar los datos en la fabricación de otros dispositivos inteligentes para mejorar así la eficiencia de los ecosistemas de casa conectada, pero la realidad no es más que una invasión de la privacidad.

Casas inteligentes ¿y seguras?

Los expertos están poniendo el grito en el cielo sobre este asunto. Jim Killock, director ejecutivo del Open Rights Group, en declaraciones para The Guardian ha asegurado que se trata de un ejemplo particularmente espeluznante de cómo nuestra privacidad puede ser socavada por compañías que quieren beneficiarse de la información que los dispositivos inteligentes pueden generar sobre nuestros hogares y nuestras vidas, apelando directamente a falta de privacidad que el internet de las cosas está poniendo sobre la mesa.

El avance de internet de las cosas y la creación de nuevos dispositivos está haciéndonos la vida más fácil, pero desde luego también está planteando nuevos debates en torno a sus límites y a cómo nuestra privacidad está más expuesta que nunca.

Actualización: iRobot ha enviado un comunicado en el que advierte que en ningún caso venderán datos, y que lo datos se utilizarán únicamente para la limpieza de la casa:
iRobot no vende datos porque nuestros clientes son lo más importante. Nunca violaremos su confianza vendiendo o haciendo un mal uso de los datos de los consumidores, esto incluye los datos recogidos por Roomba que permiten al robot hacer una limpieza eficiente de la casa y proporcionan a los consumidores información sobre los trabajo de limpieza. iRobot cree que, en el futuro, esta información puede aportar incluso más valor a nuestros clientes al permitir que la casa y los dispositivos inteligentes trabajen mejor juntos, pero siempre con el consentimiento explícito de nuestros clientes Colin Angle, CEO, fundador y director ejecutivo de iRobot.

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