Movistar anunciaba ayer una nueva subida en los precios de los paquetes Fusión con los que actualmente aglutina una serie de servicios que, en conjunto, permiten a los clientes obtener una serie de ventajas económicas a la hora de hacer uso de las ofertas de televisión, telefonía e Internet que ofrece la compañía española. Estas subidas de precio no son una novedad y ya se están convirtiendo en algo demasiado habitual como para que los clientes se sientan contentos, aun añadiendo una mejores condiciones al servicio.

Los nuevos precios precios que propone ahora Movistar incrementan en 5 euros la cifra de las tarifas premium de Fusión a cambio de aumentar en 2GB el posible consumo de datos móviles de los usuarios adscritos a las mismas, pasando de 8 a 10GB. Las tarifas afectadas, con el precio ya reflejando la subida, son las siguientes: Fusión + Ficción Total (120€), Fusión + Fútbol Total (120€), Fusión + Premium (145€), Fusión + Premium Extra (160€), Fusión + 4 Premium (170€), Fusión + 4 Premium Extra (185€) y Fusión + 4 Premium Extra Total (205€).

Los cambios se harán efectivos a partir del próximo día 18 de agosto y componen la tercera subida que vemos por parte de la compañía en lo que va de año, con otras dos previas en la primera mitad del mismo. En algunos casos, estas subidas han afectado de manera doble a los clientes de determinadas tarifas, que han visto cómo en apenas unos meses su facturación se veía incrementada en 10 euros mensuales.

Es el caso de las tarifas Fusión + Premium y Fusión + 4 Premium Extra Total, las cuales ya habían pasado en febrero de costar 135 y 195 euros, respectivamente, a 140 y 200 euros. En esa ocasión, además, se incrementó también en 5 euros el precio de las tarifas Fusión + 2 (115€) y Fusión + 4 (165€). Entre estos dos periodos, las tarifas Fusión Contigo también se alzaron los ya reglamentarios 5 euros hasta alcanzar los 55 (50Mb) y 67 (300Mb) euros mensuales, respectivamente. En todos los casos la base para estas subidas era el aumento en las tarifas de datos móviles.

Esto ha traído como consecuencia un enfado creciente por parte de los usuarios que no quieren ver el precio de sus planes incrementado, ni aunque eso signifique disponer de más partidos de fútbol para ver o megas en la tarifa de datos para consumir. Una posible solución a este panorama pasaría por que la propia Movistar ofreciese a los usuarios mantener su plan contratado exactamente igual que hasta el momento, en lugar de llevar a cabo la subida directamente. Por el momento, no parece que vaya a ocurrir.