Los vehículos diesel y gasolina estarán prohíbidos en Francia a partir del año 2040. La nación gala también dejará de usar carbón para la producción de electricidad antes de 2022.

La administración de Emmanuel Macron quiere que Francia sea una nación limpia antes del año 2050. Para ello invertirá 4.000 millones de euros para fomentar plantas de energía renovable. También dará ayudas a las personas que deseen adquirir un vehículo "ecológico" frente a uno con motor de combustión tradicional.

El ministro de medioambiente francés, Nicolas Hulot, reconoce que las medidas podrán una gran presión sobre los fabricantes de automóviles y otras industrias, aunque confía en el poder de adaptación de las mismas para poder cumplir los objetivos establecidos por el gobierno.

Holanda y Noruega, dos de los países más limpios de Europa, fijaron un objetivo similar para el año 2025. Alemania, una de las naciones con más peso en la industria automovilística, quiere prohibir los vehículos diesel y gasolina antes de 2030.

Esta misma semana, Volvo anunció que todos sus vehículos a partir de 2019 serán eléctricos o híbridos, abandonando definitivamente las unidades de potencia de comubustión. Se espera que otros grandes fabricantes como el grupo Volkswagen o Daimler realicen movimientos similares durante los próximos meses.