Tras superar a Ford y General Motors en capitalización bursátil, Tesla ha logrado convertirse en el cuarto fabricante de vehículos más valioso del mundo tras sobrepasar al gigante alemán BMW.

Por delante de Tesla solo están Toyota, Daimler (grupo que integra a Mercedes-Benz) y el Grupo Volkswagen (Volkswagen, Audi, Bentley, Bugatti, Porsche, etc.).

La capitalización bursátil representa el valor de una compañía en bolsa, donde la confianza en el desempeño de la marca, su futuro y la especulación juegan un papel fundamental. Esa es la razón por la que la compañía de Elon Musk, pese a distribuir menos vehículos que BMW durante el último año (2 millones en el caso de BMW y 80.000 en el caso de Tesla), ha logrado superar al fabricante alemán en capitalización bursátil.

No obstante, comparar la capitalización bursátil de Tesla con los fabricantes de automóviles es más complejo que una simple cuestión de cifras. Y es que la compañía de Elon Musk es mucho más que un fabricante de automóviles —de hecho cambiaron su nombre de Tesla Motors Inc. a Tesla Inc.—, a diferencia de Daimler, BMW o VAG.