El Juzgado de Primera Instancia número 11 de Madrid ha ordenado la exhumación del cadáver de Salvador Dalí para determinar si el artista es el padre biológico de Pilar Abel Martínez. La mujer, que ha trabajado como pitonisa y lectora de las cartas del tarot en la televisión de Girona, defiende que el pintor mantuvo una relación clandestina con su madre en Cadaqués. La jueza ha determinado que se necesita realizar la exhumación de los restos para llevar a cabo la prueba de paternidad, después de que la demanda fuese admitida a trámite en abril de 2015. ¿El motivo? Según se detalla en el auto, no existen restos biológicos ni objetos personales de Dalí en los que examinar si el artista es realmente el padre de la vidente.

El análisis para determinar la hipotética paternidad de Salvador Dalí es una prueba científica que se realiza frecuentemente en un laboratorio de genética forense. La especie humana cuenta con 46 cromosomas, de los que la mitad proceden del padre y la otra mitad de la madre; de este modo, se puede analizar la información genética de un individuo contenida en su ADN y compararla con el de otra persona para determinar si existe o no una relación filial. En este caso, como sucede en cualquier examen de parentesco biológico, el objetivo es obtener y analizar una pequeña muestra de ADN de las personas a estudiar, es decir, el material genético procedente de Pilar Abel y de los restos del pintor. En el caso de la pitonisa, el ADN se suele recolectar a partir de una muestra de saliva, utilizando un hisopo bucal con el que se recogen las células del epitelio mucoso del interior de la boca. Cuestión distinta, sin embargo, es la obtención del material genético de un cadáver como el de Salvador Dalí.

Cómo se hace la prueba de paternidad

Tal y como sucede en los trabajos de recuperación de memoria histórica o como ocurrió en la identificación del 'cerebro' de los atentados de París, los forenses deben exhumar los restos de un individuo ya fallecido, del que no podrán recoger muestras de saliva como ocurre en las personas vivas. Lo que se hace normalmente es intentar extraer tejido biológico procedente de huesos grandes como el fémur o de los dientes molares, siempre que no tuvieran caries (ya que el ADN de las bacterias que causan la caries podría comprometer el análisis). En función de la conservación de los restos, los investigadores se encuentran con mayores o menores dificultades a la hora de extraer ADN. En el caso de Salvador Dalí, se supone que el cadáver estaría mejor conservado que si los restos hubiesen sido enterrados en el suelo, por ejemplo, ya que el cuerpo del artista se encuentra sepultado en el Teatro Museo Dalí de Figueres.

Una vez obtenidas las muestras biológicas de la demandante y de los restos del artista, los científicos deben analizar diversos marcadores genéticos para comparar si existe una relación paterno-filial con una probabilidad muy alta. Cuantos más marcadores comparta el presunto padre con la pitonisa, mayores serán las posibilidades de que Dalí fuese efectivamente el progenitor biológico de Pilar Abel. En los casos más sencillos, las pruebas de paternidad se realizan haciendo análisis de microsatélites (short tandem repeat o STR, en inglés), que son fragmentos cortos de ADN que se repiten de forma consecutiva. Estos exámenes permiten determinar, entre personas vivas, con una probabilidad superior al 99%, si un hombre es realmente el padre de otra persona.

atentados de París
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Al analizar los restos procedentes de un cadáver, sin embargo, el estudio es más complicado. La razón, como explican desde la Universidad de Santiago de Compostela, es que "los marcadores más habituales, los STR, no suelen proporcionar una capacidad de discriminación suficiente para confirmar o descartar la relación y se precisa la utilización de otros marcadores complementarios". El material biológico que se obtiene de un cadáver suele estar bastante degradado, por lo que el análisis de STR no suele ser suficientemente discriminatorio para saber si el ascendiente es efectivamente el padre biológico. De este modo, los investigadores deberán realizar un examen genético de un segundo tipo de marcadores, llamados técnicamente como polimorfismos de un solo nucleótido (SNP, en inglés), en los que se produce una variación en una sola letra del ADN.

Tras estudiar y comparar los marcadores genéticos, los científicos podrán estimar con una probabilidad muy alta si Salvador Dalí es realmente el padre biológico de la pitonisa, una vez que las muestras fueran trasladadas y analizadas por el Instituto de Toxicología. Según informa El País, los herederos del artista pueden todavía interponer recurso de reposición en el mismo juzgado. Tras conocerse el auto, el abogado de la parte demandante, Enrique Blázquez, admitió que no había fecha para desenterrar al pintor surrealista, aunque "podría tener lugar el próximo mes de julio". En el caso de que no se interponga recurso o que este fuera desestimado, se procedería a exhumar el cadáver del artista para confirmar o descartar que tuviera alguna relación de parentesco con la pitonisa. Serán los análisis genéticos los encargados de determinar el resultado.