La Agencia Espacial Europea ha aprobado la construcción de PLATO, la misión europea más ambiciosa para buscar otras Tierras habitables. La sonda tendrá como objetivo encontrar y caracterizar mundos similares a nuestro planeta que orbiten a estrellas parecidas al Sol con un período de aproximadamente un año. Después de realizar estudios técnicos durante tres años, el Comité del Programa Científico de la ESA ha dado luz verde a la misión PLATO, cuyo acrónimo en inglés corresponde a PLAnetary Transits and Oscillations of stars (Tránsitos planetarios y oscilaciones estelares), que también coincide con el nombre del filósofo griego que estudió los movimientos de los planetas.

PLATO estará equipado por 26 telescopios de pequeño formato, que contarán cada uno de ellos con 4 detectores CCD con un total de 80 millones de píxeles. Su objetivo será observar varios centenares de miles de estrellas de forma simultánea durante tres años, una vez que se sitúe en el conocido punto de Lagrange L2, localizado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. La decisión de la Agencia Espacial Europea llega una década después de la propuesta inicial de los investigadores, que esperan que la sonda esté terminada y pueda ser lanzada en 2026.

Será entonces cuando PLATO realice medidas extremadamente precisas del flujo luminoso de las estrellas que observe simultáneamente, de forma que la misión será capaz de detectar variaciones minúsculas de hasta 30 partes por millón. La sonda europea también podrá discernir la sombra de los planetas que pasen por delante de las estrellas, un movimiento conocido técnicamente como tránsito, y conseguirá emplear técnicas de astrosismología para determinar las propiedades de las estrellas de los sistemas planetarios que descubra. Sus datos, junto con los análisis realizados desde la Tierra, nos permitirán caracterizar el tamaño, la densidad y la edad de los planetas, así como saber si cuentan con atmósfera o lunas alrededor.

En opinión de David Barrado, investigador del Centro de Astrobiología, "PLATO cambiará nuestro paradigma, dado que permitirá la detección de verdaderos planetas gemelos del Sistema Solar, incluyendo planetas con condiciones análogas a la Tierra. Podemos esperar que si las condiciones son similares a las de nuestro planeta, la probabilidad de que en ellos haya surgido algún tipo de vida será muy significativa". La entidad es una de las instituciones españolas que participan en la misión europea, en la que también colaboran el Instituto de Astrofísica de Andalucía, la Universidad de Granada, el Instituto de Astrofísica de Canarias o el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.