Donald Trump vuelve a golpear a Silicon Valley con la noticia que planea dar vuelta atrás a una regulación propuesta por el gobierno de Obama que permitiría a extranjeros obtener residencia en Estados Unidos si logran levantar inversión de 250 mil dólares o más.

Esta no es la primera vez Trump decide hacerle las cosas difíciles a Silicon Valley. En marzo detuvo el proceso por medio del cual se obtenía visado H1-B de forma exprés para la contratación de empleados extranjeros especializados en matemáticas, informática, ingeniería y medicina.

El objetivo de la startup visa propuesta por Obama era atraer nuevo talento al país, que es uno de los "bienes" más escasos y más solicitados estos días entre nuevas empresas tecnológicas. Al asegurar la entrada de talento extranjero con capital sustancial, se crearían también nuevos empleos.

Por otro lado 50% de las startups con valoración de mil millones de dólares o más fueron fundadas por extranjeros que decidieron emprender a Estados Unidos, de acuerdo a un estudio del National Foundation for American Policy. Google, Intel, Uber o SpaceX son algunos ejemplos de empresas con grandes valoraciones y miles de empleados que fueron creadas por migrantes.

Elon Musk (Tesla, SpaceX), Garret Camp (Uber), Noubar Afeyan (Moderna Therapeutics), Jyoti Bansal (AppDynamics), Amr Awadallah (Cloudera), Michelle Zatlyn (CloudFlare) son algunos de los emprendedores extranjeros mencionados en el estudio.

La regulación fue aprobada por Obama un día antes de acabar su presidencia. No es un nuevo tipo de visa como tal, sino una exención en la que se le permite permanecer dentro de Estados Unidos durante 30 meses siempre y cuando se cumplan ciertas reglas, como la de obtener 250 mil dólares en inversión local. Se puede extender 30 meses más.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha confirmado que se atrasará la aprobación de la medida aprobada por Obama durante ocho meses con la intención de eliminarla por completo, según el reporte del Wall Street Journal.

La medida afectaría a 3.000 emprendedores que se quedarían sin la opción de aplicar a este tipo de visado. Representantes de empresas tecnológicas en Estados Unidos y grupos de presión relacionados con Silicon Valley han insistido en la necesidad de este tipo de visas desde hace años para incentivar aún más la innovación dentro del país.