Bethesda es la más novata del E3 pero, aún así, cuajó dos de las mejores conferencias de los últimos años en 2015 y 2016, su corta trayectoria en la feria angelina. Este año llegaba una nueva presentación que, eso sí, generaba muchos interrogantes debido al enorme catálogo de lanzamientos recientes de la compañía y las dudas sobre cuántas novedades veríamos en la presentación.

Pete Hines ha vuelto a ejercer como maestro de ceremonias y han comenzado esta presentación, titulado como Bethesdaland, con un breve repaso a los muchos y muy destacados lanzamientos recientes de la compañía. Justo después han empezado las primeras sorpresas de al noche: con la VR como protagonista, se ha presentado DOOM VFR y se ha enseñado la versión para realidad virtual de Fallout 4 que prometieron el pasado E3.

Han seguido con sorpresas, en este caso algo menos positivas, cuando han cortado el ritmo de la conferencia al centrarse en recalcar el lanzamiento reciente de la expansión de The Elder Scrolls Online que nos lleva a Morrowind. Y es que, al contrario que en las dos presentaciones anteriores, han caído en errores típicos de este tipo de conferencias al, por ejemplo, dedicar varios minutos a un vídeo de reacciones de youtubers al último tráiler de su MMORPG.

De nuevo, más sorpresas: Bethesda ha anunciado el Creation Club para Fallout 4 y Skyrim, una sección dentro de dichos títulos en PC, PS4 y Xbox One donde los jugadores podrán acceder a nuevos mods y contenido adicional desarrollado por los propios estudios internos de Bethesda, desarrolladores externos y la comunidad. Dicho contenido se comprará con créditos que, eso sí, no han especificado cómo se conseguirán. Tocaba seguir con los juegos ya en la calle y han hablado de la expansión Heroes of Skyrim para The Elder Scrolls Legends y de la versión para Switch de The Elder Scrolls V: Skyrim.

El ritmo no paraba, en esta presentación a modo de película de animación retro ambientada en un parque de atracciones, y hemos visto una CGI con la que se ha presentado una expansión para Dishonored bautizada como Death of the Outsider y que llegará el 15 de septiembre. A ello le ha seguido un tráiler de Quake Champions centrada en recalcar el interés de Bethesda en los e-Sports.

Y ya, después de pequeñas sorpresas y novedades de títulos ya conocidos, Bethesda se ha centrado en las sorpresas que cabría esperar (y de las que muchos hablaban), como The Evil Within 2. Y, siguiendo la buena costumbre del estudio, el anuncio llega apenas cuatro meses antes de su lanzamiento, fechado para el 13 de octubre. Y, acabando muy rápido (demasiado, diría yo), han anunciado el Wolfenstein II: The New Colossus que llevábamos esperando desde el guiño durante el pasado E3. Y sí, también llegará pronto: el próximo 27 de octubre.

Y así se ha llegado al final. Una conferencia breve, excesivamente breve, con buenos anuncios pero sin el golpe de efecto que muchos esperaban. Bethesda sigue con su estrategia de anunciar juegos que llegarán este mismo año pero no hubiera estado de más (y menos para los que hemos aguantado despiertos hasta las 6:00 AM) echar un vistazo al nuevo proyecto del estudio tras Fallout 4. Una ligera decepción.