Tras la televisión, parece que la siguiente apuesta de las operadoras es la de servir servicios financieros para sus clientes. No son pocas las operadoras que están viendo cómo las alianzas con entidades bancarias o la creación de sus propias divisiones de servicios financieros pueden ser un valor añadido para la nueva industria del pago móvil y de las transacciones P2P que están viendo, de la mano del fintech y de los fabricantes de terminales, un despegue sin parangón.

Hace algunos meses, Orange ya anuncio que, tras hacerse con una parte de una entidad bancaria francesa, empezaría a desplegar servicios financieros para sus clientes, ofreciendo servicios de pagos móviles, transferencias bancarias mediante SMS y las clásicas tarjetas de crédito y débito, con un despliegue previsto para principios de 2018; un año después de que empiecen sus operaciones en Francias previstas para dentro de unos meses.

Ahora parece que MasMóvil también quiere desplegar servicios financieros pero, a diferencia de Orange, lo hará a través de una alianza con LiberBank, entidad con la que esperar encontrar sinergias suficientes como para tener una posición de privilegio en esta nueva guerra de la banca móvil que están empezando a ofrecer las operadoras.

Según se han hecho eco en Expansión, la idea es alcanzar los 500.000 clientes en tres años con un lanzamiento a lo largo de 2017 y, aunque no hay nada oficial, parece que fuentes del diario económico apuntan a un acuerdo inminente que permitirá a ambas compañías (MásMóvil y Liberbank) tomar la delantera en España para el despliegue de banca móvil; aunque la operadora también ha negociado con otras entidades.

"En el mercado ya se han desarrollado varias entidades de fintech, pero que funcionan más como agregadores de distintos negocios financieros. Lo que ultiman MásMóvil y Liberbank es otra cosa, es una entidad móvil de gestión puramente bancaria. Un establecimiento con licencia" - Extracto de Expansión.

De momento, parece que a la espera del movimiento de las dos grandes operadoras, Movistar y Vodafone, el mercado de la banca móvil va a ser el siguiente campo competitivo para unas operadoras que llevan años reinventándose constantemente después de la pérdida de valor de las líneas fijas y la comoditización constante de los planes de datos que cada vez cobran más importancia en la vida del usuario, pero poca relevancia como servicio de alto valor.