Que HTC no pasa por su mejor momento no es nuevo. Tras reducir su cuota de mercado de forma dramática desde 2010 y tener que llegar al cierre de varias oficinas regionales, como la española, ha visto su relevancia cercenada en favor de Samsung y Huawei principalmente, marcas que han capitalizado la abdicación de HTC en el reinado de Android. Un reinado efímero.

Lo que sí es nuevo es el HTC U11, su nueva apuesta para este año tras el U Ultra anunciado en enero. Aquel U Ultra llegaba con dos aspectos llamativos: un acertado nuevo diseño, y una hoja técnica que ya llegó con retraso respecto a sus competidores. Poco más que ofrecer al comprador promedio, devoto de los números de las especificaciones y blanco fácil de las comisiones que se lleven los dependientes de turno, bien sean de operador o bien de distribuidor. En todos los casos, mal escenario para HTC.

Ahora con el U11, menos de un semestre después, se busca dar continuidad a aquel concepto y actualizarlo a los componentes estándar para la gama alta a estas alturas del año. Su diseño recuerda al de un piano por su acabado glossy, aunque en varios colores: rojo, azul oscuro, azul celeste, plateado y el propio negro. Estas son sus especificaciones:

  • Pantalla: Super LCD 5,5 pulgadas
  • Resolución: QHD 2560 x 1440 píxeles
  • SoC: Snapdragon 835
  • Memoria RAM: 4 GB
  • Cámara frontal: 16 megapíxeles f/2.0

Además, tampoco trae jack de 3.5 mm (como tampoco lo trajo el U Ultra), y su conector es USB-C, lo que se espera en un teléfono anunciado en pleno 2017. También es resistente al agua (aunque no de forma completa) por su certificación IP57. Otra novedad interesante es la integración de Alexa, y además se convierte en el primer teléfono que puede ejecutarla por comando de voz, sin tener que pulsar físicamente un botón, simplemente diciendo "Alexa" o "Ok Google". Así, la experiencia es más parecida a la del Echo de Amazon.

Squeeze

Pero lo más novedoso del HTC U11 está en sus sensores laterales, que detectan si lo presionamos y ejecuta acciones cuando eso ocurre. Es el Squeeze con el que la compañía está promocionando este lanzamiento desde hace semanas. Edge Sense, el sistema propio de HTC, es quien interpreta estos gestos de agarre con presión y los transforma en acciones según el momento en que lo hagamos, el contexto de la aplicación en funcionamiento. Y quizá lo más importante: está abierto a desarrolladores, así que cualquier app puede sacarle partido.

Así, puede servir para subir o bajar el volumen, hacer una foto, abrir una app concreta, etc. Con un plus: esta forma de interactuar es la única utilizable bajo el agua si sumergimos el terminal, ya que la pantalla táctil no funciona en ese escenario. Perfecto para hacer una foto dentro de la piscina.

La comercialización global del HTC U11 será en junio, llegará a un precio de 749 euros. Buena suerte.