Para cualquiera que nunca haya tenido ningún acercamiento académico al funcionamiento bursátil y la valoración de las compañías puede ser algo difícil entender cómo es posible que estas valoraciones se suelan realizar no solo mirando a sus cifras actuales, sino a las expectativas que se tienen sobre la empresa en el futuro. Cuando se estudia la crisis de 1929 o la burbuja de las puntocom se entiende rápido. Hoy tenemos un nuevo caso paradigmático de esta mecánica con compañías en las que se tiene una fe muy fuerte sobre su futuro, aunque su presente no sostenga la valoración que se le otorga: Tesla.

En las últimas semanas, su valoración en bolsa se ha ido disparando hasta lograr dos hitos: primero, superar a Ford; segundo, superar a General Motors. De esta forma se ha convertido en el fabricante más valioso de Estados Unidos. El propio Elon Musk reconoció en Twitter que la valoración de Tesla no responde al presente, ya que en ese caso hablaríamos de algo "absurdamente sobrevalorado", sino al futuro.

Si nos fijamos en el presente o el pasado, Tesla es una compañía con grandes diseños y mayor innovación que sólo sabe perder dinero. Pero por supuesto, esto no va del presente o el pasado, sino del futuro. Tesla ya vale más que fabricantes que ganan en torno a 10.000 millones de dólares anuales (Ford, General Motors), pese a que ella cerró 2016 con más de 770 millones de dólares en pérdidas. Y dentro de poco superará a Honda, colocándose como el cuarto fabricante mundial. El ranking está así:

Fabricantes de coches, por valoración bursátil (10 de abril de 2017)

  1. Toyota: 172.000 millones de dólares
  2. Daimler: 76.000 millones de dólares
  3. Volkswagen: 72.000 millones de dólares
  4. Honda: 52.000 millones de dólares
  5. Tesla: 51.000 millones de dólares
  6. General Motors: 50.000 millones de dólares
  7. Ford: 45.000 millones de dólares

Lo realmente impresionante llega cuando vemos el número de coches vendidos durante todo 2016 de cada una de esas empresas.

  1. Toyota: 10.200.000
  2. Daimler: 2.200.000
  3. Volkswagen: 10.300.000
  4. Honda: 4.700.000
  5. Tesla: 76.230
  6. General Motors: 9.600.000
  7. Ford: 6.700.000

Cuando estos datos se cruzan en una gráfica, lo que ha pasado con Tesla en los últimos meses es aún más impresionante: nadie consigue una confianza como la que logra Tesla, al menos en el sector del automóvil. Tiene una valoración muy notable pese a su casi nulo (en comparación con los demás) nivel de producción anual.

En los próximos trimestres Tesla presentará nuevos modelos, como el esperado Model Y, que si todo llega como sugieren la rumorología, será un SUV. También tendrá que hacer frente a los primeros Model 3 vendidos y el gran desafío de producción en que están inmersos. Para cuando llegue, en la segunda mitad del año, lo hará por un precio a partir de 35.000 dólares (sin contar impuestos ni ayudas gubernamentales) y competirá con los Chevrolet Bolt (General Motors) y los Ford Focus eléctricos.

Bob Lutz, ex vicepresidente de General Motors, en Washington Post:

"Esta es la última burbuja, que está condenada a estallar. Los coches Tesla están bien, pero su modelo de negocio no, ya que su alto coste de producción no se recupera en el precio de venta. Sin embargo, todas las empresas históricas de automóviles tendrán variantes eléctricas".

Las previsiones acompañan a la fiesta: pérdidas también en 2018, pero continua subida del valor de la acción hasta unos 368 dólares por cada una de ellas. Confianza ciega en Tesla, confianza ciega en Elon Musk.