Sniper Ghost Warrior 3 llega con una propuesta muy interesante de mundo abierto y con algunas mejoras respecto a las entregas anteriores, pero también con el lastre de un apartado técnico cuestionable y algún que otro problema de rendimiento, al menos en su versión para PS4.Los juegos de tiradores son un nicho que, de un tiempo a esta parte, tienen su público. Las mejoras en la tecnología han propiciado un boom de esta clase de títulos y, aunque la mayoría suelen ser mediocres, hay dos, cada uno en su propio nicho, que se han hecho un hueco en este mercado tan competitivo y con tantas novedades semanales como es el de los videojuegos. En este sentido, tanto Sniper Elite, en el segmento del juego bélico histórico y Sniper Ghost Warrior, en la ficción actual, han sido las dos franquicias que más han aportado a este mercado.

Si bien el germen de buena parte de las mecánicas de juegos de tirador moderno residen en los clásicos de caza, Sniper Elite ha sido sin duda el que más ha hecho por popularizar este género, y no fue hasta que Ghost Warrior se subió al carro, cuando la carrera empezó a ponerse interesante.

De nuevo, ambas franquicias comparten algo más que el género de nicho. Ambos títulos nacieron con un prominente foco en PC, aunque eventualmente han llegado al resto de plataformas. Ambos títulos han nacido en pequeños estudios y con pequeños presupuestos, y ambas franquicias no destacan, precisamente, por su portento técnico y sus saltos jugables entre las diferentes entregas.

Con todo, siempre han sido título más o menos interesantes con algunas propuestas en mecánicas que aumentaban la inmersión de una entrega a otra y aunque, en todo caso, han pecado enormemente de guiones simples y de poca profundidad, las historias siempre han sido suficientes para unas entregas en las que no era más que una excusa para disparar desde lejos.

Ahora bien, el paso del tiempo no ha sentado de la misma forma a ambas franquicias de referencia. Por un lado, los cambios introducidos en Sniper Elite, que ya reseñamos, le han sentado bastante bien, en términos generales, al juego. De su contrapartida moderna y obra de Ci Games, Sniper Ghost Warrior 3, no podemos decir los mismo. Y es que la madurez del título del estudio polaco le ha sentado, por decirlo suave, bastante regular.

Y es que hay muchas cosas que están rotas en Sniper Ghost Warrior 3. Bien, hay que reconocer que el título no viene de un gran estudio con gran presupuesto, pero echando la vista atrás, y comparándolo con la entrega anterior (sí, las comparaciones son odiosas) ha sido un paso a atrás en todos los sentidos. Las críticas de linealidad de los juegos anteriores han sido recibidas por Ci Games, pero no han sido transformadas en un solución a esa linealidad; se ha tomado el camino contrario: un sandbox metido con calzador para un título, que tomando lo peor de los sandboxes de Ubisoft nos obliga a replantear todo el concepto de juego.

Si bien es cierto que el contexto nos cuenta cómo esta flexibilidad puede ser un aliado especial para dotar de realismo al juego, lo cierto es que no está tan bien solucionado como se pensaría. Por un lado, el mundo está, literalmente, muerto. Algún soldado en nuestro camino, algún enemigo… pero más allá de las zonas de misión, no hay absolutamente nada que destaque o que no haga creer que ese es un entorno real. Cierto es que los modelados, los colores, o incluso la iluminación no ayudan a dar sensación de inmersión, pero en términos generales, con un poco más de cariño en este sentido se podrían haber superado los escollos principales de las entregas anteriores. El mundo abierto, además de las misiones principales se ha rellenado con el contenido clásico de este tipo de juegos: actividades del tipo de rescate de rehenes o secundarias de eliminación de objetivos específicos que sirven para subir puntos de experiencia o craftear recursos que necesitaremos para munición y accesorios.

Es en estas misiones es en las que brilla la libertad del mundo abierto, pero de nuevo, y valorándolo en el conjunto final, no es algo que beneficie la experiencia del jugador si ponemos todo en la misma balanza. Y es que ese mundo abierto no está aprovechado para lo que importa: cada misión se lleva a cabo en una misma zona, enorme, pero se limita a un punto determinado del mapa en vez de dar un contexto mayor, de más zonas, como en este tipo de juegos; bien se desplazarnos por el mapa, o llevar a cabo misiones multiobjetivo y multizona.

En todo este embrollo hay algo que hace bien Sniper Ghost Warrior 3: sigue recreando mejor que nadie el sistema de disparo de un tirador moderno. El juego, como suele ser habitual, ofrece profundidad en función de la dificultad. Sin ayudas, el juego saca todo su potencial, y es una experiencia de juego muy satisfactoria y solo lastrada por algunas carencias técnicas y caídas de frames puntuales en momentos del disparo cuando hay muchos elementos en pantalla o en momento de clima de lluvia. No obstante, es en este apartado, en el disparo, la planificación y la forma de afrontar la misión, donde destaca el juego. El drone, que ahora está presente en todos los títulos, ayuda enormemente, y lo cierto es que es un opción muy interesante en un juego que busca adaptarse a los nuevos tiempos.

Con todo, es título aceptable que, para los jugadores de nicho, hará de las delicias, pero cuyas carencias, para el público general, serán suficientes para empañar la experiencia. Las pantallas de carga, casi infinitas para las generalidades de la generación actual, el abuso de crafteo para los recursos o la inclusión de las mecánicas de mundo abierto sin terminar de encajar con el todo, son esos peros que dejan el sabor agridulce; al menos no tanto como una historia bastante interesante para este tipo de juegos y, en términos generales, un desarrollo narrativo que ha ganado enteros respecto a las entregas anteriores.

Conclusión

Sniper Ghost Warrior 3 llega, retrasos de por medio, con un propuesta interesante para los jugadores de nicho de este tipo de juegos tirador, pero lastrado por un apartado técnico muy mejorable: un sandbox metido a calzador con tintes de Ubisoft pero sin terminar de pulir y, en definitiva, una lista de puntos negativos que empañan enormemente el disfrute del juego. Eso sí, en lo suyo, ambientación y experiencia jugable en términos de disparo, sigue siendo el mejor juego del género.

Pros

  • Las mecánicas de dispara siguen siendo las mejores.
  • Las misiones secundarias y opcionales.
  • La gestión del inventario.
  • Algunas mejoras a la hora de planificar el escenario.

Contras

  • Apartado técnico.
  • El sandbox no le sienta tan bien como esperábamos.
  • Las pantallas de carga infinitas.

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