La experiencia detrás de una gran empresa o cómo hacer de un fallo una virtud. Con esta premisa nacía en 2015, de la mano de Fernando Almenara, Julia Martínez Doñate y Alberto Verdoy, MyTripCar. Una compañía que, según Forbes, se posiciona a día de hoy como una de las más destacadas del panorama emprendedor español.

Haciendo marketing online y posicionamiento para una gran empresa del sector del alquiler de coches en España se dieron cuenta de que, por un lado, la política de precios era muy agresiva y que el volumen de críticas y comentarios negativos se amontonaban sin remedio en las bandejas de entrada de los mails de dicha compañía. De una reserva de un coche a 7 euros toda una semana, precio que ni se podría imaginar en los mejores sueños de nadie, la cosa subía a casi 200 por seguros, depósitos de gasolina o bloqueos en tarjetas. Resultado: usuarios muy, pero que muy, enfadados.

Lejos de achacar la situación a las compañías de alquiler de coches, que al final tienen unos precios finales que, aunque podrían dejar más claros, ahí están, el tema está en los propios comparadores y, muchas veces, en las compañías de pequeño tamaño que tienen que competir por estar más cerca de los primeros resultados. Todo esto genera que, según Fernando Almenara, CEO de MyTripCar, el nacimiento de acuerdos "con las compañías sea complicado, porque los comparadores han bajado tanto el valor de su actividad que no quieren más". Dicho de otro modo: están minando su propia actividad. En cualquier caso, no todos están libres de pecado. Los primeros desnudan el coste final hasta dejarlo lo más bajo posible, monetizando a través de la venta de seguros. "La gente ve una cosa demasiado barata y piensa que puede haber un riesgo por lo que contrata el seguro, cuando llega al mostrador y presenta el seguro se dan cuenta de que lo que han contratado no sirve para nada", comenta Fernando. Las compañías, por su parte se ven altamente afectadas por el concepto low cost: "La mayoría de las decisiones se toman en la primera pagina de resultados por lo que hay que competir en ese sector de los precios" y tienen que ocultar precios adicionales que finalmente van a llegar.

Al final de todo esto, aquel que busca alquilar un coche se convierte en un experto en la materia y realiza tantas tareas de comparación por aquello de "lo que pueda pasar". Al, final, como pueda ocurrir en otros sectores, –pongamos por ejemplo a Spotahome– se toma como referencia el modelos de negocio de los usuarios enfadados.

La estela de los metabuscadores

En esto de los metabuscadores no hay mucho misterio; desde que comenzasen a aparecer a partir del año 2000 su crecimiento ha plagado casi todos los sectores. Unido a que el mercado de los automóviles en España tiene unas dimensiones tremendas, ya sea por el alto número de fábricas y turismo, este sector se antoja como uno de los más codiciados. Pero con altas barreras de entrada por la gran competitividad que existe. Ya sea de la mano de BlaBlaCar, que ahora incluso está tanteando el leasing de coches para sus usuarios más fieles, Llollo, Car2Go o Emov, o el caso de Amovens con la promoción del alquiler de coches entre particulares, tema que MyTripCar no contempla incluir en su plataforma puesto que genera demasiada fricción. El caso es que la lista es infinita.

En el caso de MyTripCar, que no aporta ningún dato financiero, la monetización viene directamente de las comisiones que cobran de las reservas que se cierran a través de su plataforma. Con un total de casi 1.000 reservas mensuales, según Fernando, su breakeven está previsto que llegue a lo largo de su mes fuerte: mayo. Aunque con dos rondas de financiación, una en 2015 de 250.000 euros y otra más reciente, en 2017, de 1,2 millones, de momento la situación está asegurada. Y si surgiese la duda, como comenta Fernando, "contemplamos seguir creciendo a través de rondas de financiación, porque queremos crecer rápido", o quizá con un media for equity a nivel europeo.