Una vez más, la polémica llega hasta la Casa Blanca. Esta vez, no ha sido Donald Trump el autor de declaraciones reprochables sino su secretario de prensa, Sean Spicer, quien comparó al presidente sirio Bachar al-Assad con Adolf Hitler.

Spicer afirmó que las acciones de al-Assad son mucho peores que las del líder de la Alemania nazi, en referencia al ataque químico del pasado 5 de abril en Siria, en el que murieron al menos cien personas y otras cuatrocientas resultaron heridas.

"Nosotros no usamos armas químicas en la Segunda Guerra Mundial. Ni siquiera alguien tan despreciable como Hitler cayó tan bajo como para usar armas químicas", dijo el secretario de prensa durante la conferencia.

Sí, Hitler no usó armas químicas en el territorio de batalla, pero sí asesinó a millones de personas en cámaras de gas. En otra pregunta realizada por una periodista, Sean Spicer pudo haber aclarado su respuesta, pero decidió seguir mostrando sus opiniones:

Creo que cuando se trata de gas sarín, él dolf Hitler] no estaba usando el gas contra su propia población de la misma manera que Asad lo está haciendo.

El secretario podría referirse con "su propia población", a las personas que Hitler consideraba de raza aria, los únicos alemanes que no fueron asesinados durante la Segunda Guerra Mundial. Millones de ciudadanos alemanes judíos murieron en las cámaras de gas de los campos de concentración, a los que Spicer se refirió como "centros del Holocausto".

El gas sarín, que pudo haber usado el presidente sirio en el ataque de la semana pasada según Washington, fue originariamente desarrollado por científicos alemanes a finales de 1930, aunque no fue utilizado por el Ejército nazi.

Después de la conferencia de prensa, Sean Spicer intentó excusarse:

De ninguna manera estaba yo tratando de minimizar la naturaleza horrenda del Holocausto. Estaba tratando de presentar un contraste entre las tácticas de usar aviones para lanzar armas químicas sobre gente inocente.

Las declaraciones han provocado numerosas reacciones en Twitter por parte de periodistas y personalidades de la política como la hija de Hilary y Bill Clinton.