The Legend of Zelda: Breath of the Wild ya es uno de los juegos de la década. Las notas lo están catapultando al Olimpo de los videojuegos y eso que acaba de llegar a las estanterías de las diferentes tiendas virtuales y físicas. Disponibles para Nintendo Switch y Nintendo Wii U, es un cambio de concepto respecto a lo que teníamos anteriormente, convirtiendo parte de la linealidad de los anteriores en un mundo abierto, literalmente gigante, en el que podemos movernos a nuestro antojo.

Breath of the Wild es un juego enorme en todos los sentidos, tanto en tamaño como en posibilidades, por ello, dejamos unos cuanto consejos para todos aquellos jugadores nóveles en la franquicia y para hacer más sencillo el desembarco de los más veteranos en la franquicia en este nuevo sandbox:

  • Cocina, cocina todo lo que puedas: puede parecer una tontería, pero la combinación de elementos es vital para la supervivencia en el mundo de Hyrule. De hecho, nada más empezar el juego podremos juntar algunos pimientos que nos ofrecen protección contra el frío, una ventaja vital para acceder a unos de los santuarios necesarios para acceder al mundo libre del nuevo Zelda. Pero no tengas miedo en experimentar, combina con prueba y error muchos de los elementos que te encuentres por este mundo de fantasía y te sorprenderás de lo que podrás conseguir.

  • Cuida tus armas: hay algunas armas únicas y realmente potentes, sobre todo las que encuentras en los cofres del castillo, por lo que te recomendamos, dado con la facilidad que se rompan, que midas bien qué armas usas para cada enemigo. Aunque pueda parecer de perogrullo, nosotros mismos nos hemos encontrado en situación de usar armas más poderosas para enemigos fáciles y luego lo hemos lamentado. Es mejor huir de los enemigos más sencillos, o de los propios guardianes, que gastar armas con ellos.

  • Más importante resistencia que vitalidad: el sistema de progresión de Zelda nos permite elegir entre subir la salud, la resistencia o ambas. Como podemos elegir, nuestro consejo es que os centréis en la resistencia (escalar, correr) en las primeras fases del juego y dejéis la vitalidad para más adelante. Básicamente, podremos huir de enemigos más rápidos sin desperdiciar recursos y escalar más alto y más tiempo para encontrar mejores armas y elementos.

  • Escala todo lo que puedas: muchos de los mejores objetos que he encontrado en el juego ha sido escalando a sitios insospechados, por lo que cuando tengas resistencia, ponte a escalar como un loco. Para que te hagas una idea, puedes llegar directamente al centro del castillo 45 minutos después de empezar el juego escalando uno de los pilares del muro exterior (creedme, se puede).

  • Santuarios y viaje rápido: aunque no lo parezca, The Legend of Zelda: Breath of the Wild tiene un sistema de viaje rápido a través de los santuarios, por lo que podremos utilizar, una vez completados, las entradas para volver a diferentes puntos del mapa. Por ejemplo, en las primeras horas, hasta que alcancemos la libertad, podemos usar este viaje rápido para volver todo el rato al principio del juego cada vez que exploremos una zona o alcancemos un nuevo santuario (o evitar pasar por la zona helada, por ejemplo).

The Legend of Zelda: Breath of the Wild ya está a la venta para Nintendo Wii U y para Nintendo Switch.

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