Pocos mercados le quedan a Amazon para alcanzar la hegemonía global. Su tamaño, en términos de mercados cubiertos, es gigantesco y los mercados en países desarrollados, en los que la infraestructura y la renta per cápita encaja con el modelo de la compañía de Seattle, son suyos. La tecnología, el futuro prometedor de los drones e, incluso, su apuesta por crear una flota aérea propia, ponen ese futuro más sencillo si cabe.

No obstante, todavía hay mercados que, por cuestiones culturales, económicas, regulatorias o logísticas, se resienten a la entrada de Amazon. Amazon ya opera en China y en varios países asiáticos, y en los que todavía no está de forma oficial, permite el envío desde la web principal a Asia y el pacífico para muchos de sus productos y para determinados países.

Ahora bien, Oriente Medio es otro cantar. La compañía todavía no opera de forma oficial en una región en las que las diferencias culturales y de consumo, además de las políticas regulatorias, limitan la capacidad de muchas de las compañías extranjeras que empiezan a abrir en esos mercados. Ahora, Amazon ha confirmado la compra de Souq, un marketplace con sede en Dubai que, precisamente, es conocido por ser el Amazon de Oriente Medio.

La decisión de Amazon de hacerse son Souq no es baladí, y está estrechamente relacionada con los planes de la compañía en Oriente Medio. El precio de compra todavía es desconocido, pero diversas fuentes apuntan a 650 millones de dólares. Lo interesante del asunto es que Souq ya tiene un gran bagaje en el mercado de Oriente Medio, y su adquisición elimina parte de las fricciones de Amazon a la hora de entrar en el mercado.

Además, para Amazon es mucho más sencillo: en vez de abrir de cero, ya tiene un empresa con infraestructura logística, la cual solo tiene que amoldar a sus operaciones y tendrá mucho camino ganado en términos de entrada a nuevos mercados. Dubai le abre la puerta, además, al resto de mercado árabes de la región y por tanto, la puerta de entrada a una de las zonas comerciales más complicadas para las empresas occidentales de este tipo.

Con Oriente Medio, Amazon ya está un poco más cerca de conquistar el mundo del comercio electrónico.