Durante la primera jornada del Mobile World Congress 2017, Vodafone ha anunciado la llegada de algunas de las características del 5G, que todavía está pendiente de estandarización y especificación en algunos de sus aspectos, a la red actual 4G, con la intención de que los usuarios se beneficien de muchas de las características que llegarán en el futuro con la tecnología de redes actuales.

La introducción de especificaciones de 5G en el 4G tiene como resultado directo, en palabras de Vodafone, una reducción de la latencia en 5 veces y una quintuplicación de la velocidad. En este sentido, lo que ha hecho Vodafone es la inclusión de M-MIMO, que multiplica por 5 la capacidad de las celdas 4G convencionales con haces de señal dedicadas para cada usuario.

Esta tecnología está especialmente pensada en situación de concentración masiva de smartphones (como estadios de fútbol) ya que permite optimizar la capacidad de la red sin hacer uso de espectro adicional, y lo que es más importante, es compatible con la tecnología de redes actuales y con los smartphones 4G que tienen los usuarios a día de hoy, ya que va todo por parte de la operadora.

En cuanto a la reducción de los tiempos de latencia, se utiliza short TTI, una tecnología que permite la latencia en 4G y contribuye hacia la evolución de la red hacia el 5G. Vodafone también hace uso de la tecnología "slicing" para asignar los recursos disponibles en la red comercial. Todo ello, junto con algunas tecnologías adicionales, permite a Vodafone acercar parte del 5G a las redes actuales.

Pequeños cambios promete Vodafone, pero que, una vez desplegados, pueden suponer un antes y un después para el usuario y, sobre todo, para su experiencia en navegación móvil.