Si viéramos realmente el Universo, tal vez lo entenderíamos

Hemos logrado cosas que nuestros antepasados matarían —o conociéndolos mejor, iniciarían una guerra— por conseguir, y si bien no contamos con suficiente batería en nuestros rayos lásers voladores, tenemos algo mucho mejor: la perspectiva.

Como esa orden difícil al final de «Ratatouille», contamos con una visión mucho más avanzada, que situándonos unas décadas atrás seríamos considerados genios por tan sólo hacer referencia a ella. El conocimiento del espacio de apenas un niño de diez años supera con creces a cualquier estudioso de hace unos siglos, y todo gracias a ese «rico y jugoso plato de perspectiva».

— En conclusión la tierra plana es el centro del universo que abarca únicamente a nosotros y ese dios blanco omnipotente que aparece en las noches

Mucho de este conocimiento pasa por nosotros y se olvida al segundo, pero debemos admitir que en breves instantes podemos sentirnos como amos del cosmos al reflexionar sobre las míticas imágenes que observamos día tras día.

Tan sólo pasémonos por YouTube y veamos una transmisión en vivo y en directo de nuestro planeta tierra, una masa de gente dando vueltas y esas pequeñas criaturas que apenas empiezan a notar el infinito mundo que los rodea. Impresionante ¿verdad?, e incluso más impresionante el hecho de observar galaxias lejanas y estrellas divinas en esos espirales de colores que captan nuestra atención.

## La gran conspiración

Si dios no existe, explícame quién tomó esta foto

Esas neblinas celestiales no provienen necesariamente del creador, sino de una pequeña invención llamada telescopio espacial Hubble. Y tampoco se trata de lo que estás pensando, sólo imagínate lo que pasaría si un científico se encontrara con imágenes como estas todos los días.

Sabemos un poco más que esos antepasados, pero nuestra tecnología nos limita a una bella condición, en la que el arte y la ciencia se alían para traernos visiones de otro mundo.

25 años siendo los ojos de nuestro señor

Las fotografías funcionan como una cámara digital cualquiera —si hubiera sido modificada por Premios Nobel de Física de la NASA— capturando esos bellos momentos cósmicos en un clásico blanco y negro al depender de un Dispositivo de Carga Acoplada que se encarga de capturar fotones de luz. Y esto pasa con la mayoría de las fotos de este tipo, incluso el planeta rojo debe ser coloreado de vez en cuando para recordarle al público que sus vistas no son de dos colores.

La creación de imágenes en color a partir de las exposiciones en blanco y negro originales es parte igual de arte y ciencia

Comentaría la NASA, y vaya que es verdad, porque lo más cercano que tenemos a la imagen real son estimaciones realizadas a través de varios filtros que captan la radiación. Y hasta lo que sé la mayoría de nosotros no observa al mundo dependiendo de cuánta radiación habita en cierto lugar específico.

Puedo medir un 79,9 % de radiación en esa cabellera, así que quizás sea de verdad

Esa frase del principio escrita por Jorge Luis Borges y sacada terriblemente de contexto tiene mucha sabiduría, ya que lamentablemente la mayoría de los cuerpos celestiales producen colores demasiado débiles para que nuestros ojos los puedan procesar. Quizás nunca veamos dichas nebulas a la cara, pero puedo asegurar que nuestra imaginación nos lleva a escenarios espectaculares que sólo el arte y la ciencia en conjunto podrían traer.

Si bien mucho puede ser manipulado, el proceso es necesario, encontrando fases reveladoras que nos muestran un paisaje en el que muchos creemos y el cuál logra perfectamente su cometido: cautivar al hombre sobre su dimensión como especie.

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