Nos pilló a todos por sorpresa que, ocho años después del primero, tengamos otro Halo Wars entre manos. Esta vez Microsoft y 343 industries se alían con Creative Assembly y cuajan un título muy continuista, para lo bueno y lo malo, con respecto al primero.Es difícil saber en qué lugar se encuentra la franquicia del Jefe Maestro hoy por hoy. En una Microsoft con problemas para sacar adelante desarrollos tan prometedores como Fable Legends o Scalebound (y, parece, todavía queda mucho para ver Sea of Thieves o Crackdown 3), Halo y Forza siguen siendo los principales puntales sobre los que se sustenta Xbox One.

Y si la franquicia automovilística tuvo un más que bienvenido cambio de aires de la mano de Playground Games y la subsaga Horizon, cuajando recientemente uno de los mejores títulos de conducción de la historia, desde Microsoft se decidió años atrás que la mastodóntica franquicia de Halo, una de las mayores marcas de la industria, podría y debería expandir sus horizontes en forma de una nueva subsaga (más allá de spin-offs como el divertido Halo 3: ODST y el sobresaliente Halo Reach).

Así, de la mano de un estudio tan mítico como Ensemble Studios, creadores del clásico Age of Empires, la ciencia ficción de la saga de FPS creada por Bungie se metía con todo en el género de la estrategia en tiempo real. Y de esa sorprendente incursión en un género tan alejado del first person shooter salía Halo Wars, lo que terminaría siendo un RTS más que notable que servía, además, para ampliar y profundizar en el trasfondo y el lore de la franquicia, poniendo el foco en el conflicto del Pacto con los hombres.

Además, por el camino se conseguía adaptar un género tan ligado al PC desde su nacimiento de forma más que satisfactoria, cuajando un título que podía servir de entrada para los millones de aficionados de los títulos principales de la saga. Ahora, desde 2008, el peso de la franquicia recae sobre el estudio 343 industries y, tras dos entregas de la saga principal, Microsoft y el estudio han decidido volver a meterse en el género de la estrategia en tiempo real. Por desgracia, Microsoft cerró Ensemble Studios justo al acabar el desarrollo de Halo Wars con lo que tocaba confiar en otro estudio para tal tarea.

Y, hoy por hoy, hay pocos estudios que hayan cultivado y trabajado tan bien en el género del RTS como los chicos de Creative Assembly; más conocido por el gran público por el excelente Alien Isolation, el estudio británico ha trabajado en sagas tan importantes como Medieval o Total War. Por ello, el matrimonio con Halo Wars 2 parecía una unión perfecta y sin fisuras. Pero, ¿hasta qué punto es Halo Wars 2 es una continuación más grande y mejor?

El primer paso vuelve y debe ser el mismo que en el trabajo de Ensemble Studios en 2009. Y es que el primer Halo Wars no dejaba de funcionar como una puerta de entrada a este género tan poco prodigado en videoconsolas. Creative Assembly sabe que, pese a que Halo Wars 2 también llegue a Windows 10, puede haber una gran parte de la comunidad poco familiarizada con las peculiaridades del género.

En ese sentido, Halo Wars 2 vuelve a ser intuitivo, rápido y de aprendizaje relativamente sencillo. Aquellos que temáis a las horas y horas de profundos tutoriales acompañados de toneladas de texto (veáse Civilization V o, sin ir más lejos, los Total War) estáis aquí de enhorabuena. La contrapartida, y uno de los principales defectos de Halo Wars 2, es que quizá se antoje una experiencia algo recortada o ligera para los más duchos en títulos semejantes.

Sea como fuere, y pese a hablar de un género no excesivamente popular (de nuevo, es difícil ver RTS fue del PC, donde dominan con mano de hierro experiencias como StarCraft 2), alegra que Microsoft gaste una bala más en una subsaga como esta que, después de todo, sirve como complemento a la línea principal y expande la historia que hay más allá de las aventuras y desventuras de John 117.

En ese apartado, el argumento de Halo Wars 2 nos lleva 28 años después de la primera entrega o, lo que es lo mismo, alrededor de un año después de lo ocurrido en Halo 5: Guardians. Eso sí, cabe recalcar para los iniciados que aquí el Jefe Maestro brilla por su ausencia y todo se centra en los conflictos que tiene que afrontar la UNSC.

Es una historia interesante para el aficionado en tanto en cuanto presenta nuevos y carismáticos personajes como el villano Atriox (de lo mejor de la franquicia, pese a que no se explota demasiado) pero que puede suponer un problema para todo aquel que no haya seguido religiosamente el devenir de la saga: será muy fácil que, si no has jugado todo lo lanzado hasta ahora (e incluso leído libros o visto las distintas series), cueste mucho entrar en la historia militarista y en el enfrentamiento entre la UNSC, el Pacto y grupos como Los Desterrados.

Y es que, a pesar de algunas de las mejores cinemáticas jamás vistas en un videojuego (cortesía de los genios de Blur Studios), al final el modo campaña de Halo Wars 2 sirve para contentar un poco al fan acérrimo con algunos guiños y curiosas situaciones pero, sobre todo, funciona como extenso tutorial de lo mucho que hay que aprender al encarar un RTS como este con el mando en la mano. Y el trabajo de adaptación de los controles de un género tan fuertemente ligado al teclado y el ratón es de lo mejorcito.

A través de multitud de menús radiales e inteligentes atajos, el mando de Xbox One se va convirtiendo poco a poco en una herramienta que puede sustituir lo visto en PC. El principio llega cargado de caos y de elementos que, parece, escapan a nuestro control pero, con el paso de las horas, se gestionan las bases, las unidades y las escaramuzas con soltura y sin demasiado problema. Es una pena, eso sí, que cuando ya todo está interiorizado, el modo campaña no te lleve al límite, proponga grandes retos o, sobre todo, ofrezca un final satisfactorio y saque partido a la trama que plantea.

Es, después de todo, en el modo Escaramuza donde más brilla Halo Wars 2. Y lo hace, pese a despojarse de todo contexto argumental, porque es cuando empezamos a toparnos con algo parecido a un reto; partidas que deberían poder finiquitarse en no más de diez minutos que, por errores propios o aciertos de la CPU, se terminan yendo a los cuarenta o cincuenta minutos. Y, sobre todo, partidas que te dejan con ganas de más.

Y, por último, nos topamos con el ya “clásico” modo en el que predominan los sobres de cartas. La moda que inició el Ultimate Team de FIFA, con la que siguen haciéndose de oro, ha penetrado en desarrollos de Microsoft como Forza Motorsport 6, Gears of War 4, Halo 5: Guardians y, ahora, Halo Wars 2. El modo Blitz podría resumirse como una mezcla de la esencia de un RTS con mecánicas, por diseño de juego, del MOBA de turno y, claro, las cartas que conseguir. Funciona, es divertido y la progresión engancha, pero vuelve a no gustar la sensación de querer exprimir al usuario a través de micropagos que se van hasta los cien euros.

Conclusión

No creo que sea exagerado afirmar que pocos esperábamos el retorno de esta subsaga. Con una primera entrega lanzada hace ya ocho años que concluyó su desarrollo con el cierre del estudio encargado, Microsoft ha decidido apostar de nuevo por un género y un enfoque que no va dirigido a las masas pero sí a todo aquel aficionado de un género poco concurrido en consolas y que, esta vez de la mano de Creative Assembly, adaptan con mucho tino.

El principal problema de Halo Wars 2, más allá de una campaña algo descafeinada o caer en ciertos dejes de la industria actual, es la falta de un gran público que vaya a disfrutar al cien por cien lo que ofrece: es muy probable que los fans de los RTS no terminen de entrar en el universo de Halo a través de esta historia y, al mismo tiempo, que los seguidores de esta saga de ciencia ficción no sean demasiado duchos en los RTS. Los segundos, eso sí, lo tienen algo más fácil, la adaptación a consola del género queda muy por encima de sus aspecto narrativo.

Pros

  • La adaptación de los controles al mando. Intuitiva y sumamente ágil.
  • Las cinemáticas utilizadas para avanzar en la historia. De las mejores que hemos visto.
  • Los guiños y puntos de interés en la campaña para los aficionados acérrimos de Halo.

Contras

  • La campaña es algo corta, desaprovecha el argumento y está falta de retos.
  • A la larga, es un RTS con menor profundidad que otros títulos del género.
  • La mecánica de compra de sobres y los micropagos no aporta nada a la fórmula.