El MIT sigue dejando algunos de los avances tecnológicos más sorprendentes, una mina sin fin en cuanto a innovación y conocimiento. En esta ocasión han presentado Kaalink, un dispositivo con un funcionamiento capaz de convertir la contaminación del aire en Air-Ink: tinta para escribir. Se trata de un gran avance, y más importante que llamativo, pues en la producción de tinta tradicional están implicados una serie de procesos que emplean combustibles fósiles, mientras que esta técnica es totalmente ecológica.

El funcionamiento del dispositivo es sencillo, se añade a los tubos de escape de los coches mediante un sistema atornillado con abrazadera, para captar en ellos las partículas obtenidas a partir carbono no quemado en combustiones incompletas. Dentro de él se encuentran sensores electrónicos, actuadores mecánicos y el sistema de recogida. Kaalink es capaz de captar un 93% de la contaminación emitida por los motores de combustión internos, en un proceso de conversión a tinta que en un período de 45 minutos obtiene 29,57 mililitros de tinta.

El proceso en profundidad no se ha hecho público, pero el funcionamiento ya puede comprobarse en Bengaluru, India, donde las oficinas de Gravinky Labs ya intercambian los desechos por tinta cada dos semanas, tiempo en el que calculan que cada conductor tiene que vaciar individualmente su instalación. Una vez comiencen a distribuir el dispositivo, que han sometido a una campaña de crowdfunding en Kickstarter, esperan conseguir escala suficiente para llegar a gran parte de la población. Si no, no consideran que pueda ser efectivo.

Para el futuro, la compañía espera automatizar el proceso de vaciado, y sobre todo, hacerlo individual a cada usuario, de manera que la empresa no tenga que intervenir en el proceso. De manera más ambiciosa, esperan poder aspirar a capturar más contaminación fuera de vehículos, como la producida en chimeneas industriales y el resto de sistemas. En ese momento, la producción de tinta puede a su vez pasar a, válgase la redundancia, obtenerse en cantidades industriales.