Te encuentras en el cine echando un vistazo a la cartelera: "película de superhéroes, película de superhéroes, robots asesinos, filme de terror genérico, obra maestra, robots batallando, comedia romántica de robots enamorados, etc". Ahí es cuando te preguntas "¿Por qué todo tiene que ser computarizado hoy en día? ¿Por qué son tan escasas las películas como Mad Max: Fury Road o la última de Star Wars?". Esta es la concepción que la mayoría de nosotros tenemos acerca de los efectos hechos por computadora.

Es claro que existe una opinión negativa en general hacia los efectos especiales. Películas como Jupiter Ascending o El Hobbit exhiben un penoso abuso de efectos computarizados que motivó la ira de los cinéfilos a nivel mundial. Estamos de acuerdo que constituyen una herramienta increíble con una enorme multiplicidad de usos; pero cuando se exagera se nota con solo un vistazo.

Sabes que te has excedido cuando haces llorar a Gandalf.

Comparemos la imagen de arriba con una de la filmación de El Señor de los Anillos.

Considerando la diferencia de calidad entre la saga de El Señor de los Anillos y la trilogía de El Hobbit, es claro que un exceso de efectos hechos con computadora puede perjudicar bastante a una película.

Sin embargo, como otros youtubers han mencionado, no son los efectos en sí lo que es malo, sino el uso que se les da. Estos son utilizados de diversas maneras para aumentar el realismo de un filme, de maneras que la mayoría de las veces no nos damos ni cuenta. Tanto así que no podemos distinguir objetos realizados por un programador experto de objetos reales.

Roy Peker ha realizado un video que ilustra lo que queremos decir a la perfección. Los retamos a que traten de adivinar cuáles elementos son computarizados y cuáles reales. Cuéntennos si los ubicaron todos en los comentarios de Facebook.